Parece que por fin el sector duro del Grupo Tortuga ha decidido escuchar a tantos militares y policías que en los comentarios de esta misma web denunciaban su utopismo y radicalidad política, y ha tomado la decisión de prestar oídos a la recomendación de luchar por las propias ideas desde la mucho más razonable plataforma de un partido político que se presenta a las elecciones y solicita el voto a los ciudadanos y ciudadanas.
Es por ello por lo que podemos informar hoy de que la trayectoria de Tortuga como Grupo Antimilitarista llega a su fin. Lejos quedan los tiempos de las Acciones Directas Noviolentas, cuyo recuerdo despierta condescendientes sonrisas entre el sector más joven de la militancia del colectivo. También -nos aseguran- han pasado a la historia "las utopías idealistas con las que se trabajó en otra época del grupo: Objeción Fiscal, No a las guerras, Gastos Militares, Control Social, Conflictos Bélicos, Educación para la Paz Militarización de la Educación..." Que el grupo está realmente resuelto a ello puede comprobarse en esta manifestación espontánea y textual de un militante de Tortuga que ha preferido permanecer en el anonimato: "¡Qué lejos se nos quedan todas esas chorradas, aquellos temas propios de un activismo infantil y hippie, de las inquietudes mucho más adultas y solventes que representamos a día de hoy los integrantes actuales de la organización Grupo Tortuga, gente con los pies bien puestos en el suelo!"
El secretario de organización, Nando Uríos, despejó cualquier duda en rueda de prensa celebrada ayer en el Hotel Meliá de Alicante: “Se acabaron las tonterías y las mañacadas. El infantilismo político ha quedado definitivamente superado. Tortuga tiene un compromiso con la sociedad alicantina y con sus futuros votantes, y no puede dedicarse a actividades políticas propias de un patio de colegio. A partir de ahora nos vamos a distinguir por un estilo político sobrio y consecuente, al imitación del que hacían Carrillo y Julio Anguita, pero muchísimo menos radical”.
Los analistas pronostican que una vez el nuevo partido, que se va a denominar “Partido Unido Tortuga Alicantina” (PUTA), concluya el trámite de registro de sus nuevos estatutos en el Ministerio del Interior como nueva formación, se avecinan largos debates y quizá pugnas por hacerse con el cargo de Presidente. A este cargo aspiran dos miembros históricos de la formación: Feliciano Gutillas (Guti) y Rodolfo Sílex, más conocido como Pardalet.
Pardalistas y Gutillistas, a favor los primeros y en contra los segundos del matrimonio homosexual, han medido ya agriamente sus fuerzas en el congreso que disolvía la antigua agrupación antimilitarista para transformarse en lo que denominan como "una moderna organización democrática de representación".
Según palabras de Uríos “estimamos que nuestro nuevo partido podría tener una intención de voto, para empezar, de alrededor del 39% del censo electoral, lo cual pondría dentro de nuestras inmediatas posibilidades la gobernación de diferentes municipios de la provincia, una fuerte y decisiva presencia en las Cortes Valencianas, y la posibilidad de contar con al menos tres diputados en las Cortes del Parlamento Español. Aunque, y lo digo para tranquilidad del resto de los compañeros de otros partidos, en principio no nos vamos a presentar a las elecciones para no liarla. Tortuga no pretende crear una situación de reforma brusca, una crisis. La idea más bien pasa por el ingreso en el Partido Socialista, que ya nos lo ha solicitado -casi llorando- a cambio de garantizar para nuestra formación los puestos impares de todas sus listas. Con esta alianza esperamos consolidar una mayoría de progreso y podemos anunciar que Tortuga a partir de ahora garantizará la gobernabilidad de Alacant, la Comunidad Valenciana, y en un segundo momento el gobierno central del estado.”
La propuesta de formalizar una alianza con el Partido Socialista, si bien no tiene demasiados seguidores entre los sectores gutillistas, sí es defendida con energía por Rodolfo Sílex: “PUTA tiene la misión de regenerar los tejidos políticos viejos y corruptos. La irrupción de nuestro partido en el PSOE será como un derrame de agua bendita que purificará décadas de chanchullos y corruptelas entre sus miembros”
Y como ejemplo de lo anterior ha añadido: “Lo primero que haremos será reclamar el control de toda la política de corte urbanístico, que en lugar de descansar en manos de tantos alcaldes y concejales chorizos, la voy a llevar yo personalmente con ayuda de mi cuñado que es promotor, y de eso entiende mucho...”
Ver más información sobre el ideario político del nuevo partido político PUTA
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