CONGRESO INTERNACIONAL DE LA PAZ Y LA NO-VIOLENCIA
29-31 de enero de 2008, Sevagram/Wardha, India
RESOLUCIONES DEL CONGRESO
Por iniciativa de la asociación Gandhi 2008 Internacional, y en unión con el Comité de coordinación indio, el Congreso internacional de la Paz y la No-violencia ha tenido lugar del 29 al 31 de enero de 2008, en el campus del Instituto de Estudios Gandhianos de Wardha, que lo organizaba. El objetivo de este Congreso era reunir a universitarios y militantes de todos los continentes, implicados en acciones por la paz y la no-violencia, con ocasión del 60 aniversario de la muerte de Gandhi.Se trataba de reflexionar juntos sobre los medios de acción no-violenta que habría que adoptar para la supervivencia de la humanidad y del planeta.
El reto de este encuentro era apostar por las relaciones interpersonales para conseguir una sinergia; la envergadura de los preparativos, la calidad del lugar y la memoria del Mahatma implicaban la exigencia de veracidad. La dimensión holística de nuestros esfuerzos ha sido resaltada en varias ocasiones, especialmente por el presidente, Shri C.S. Dharmadhikari; esta dimensión holística la consideraremos como base de nuestras acciones. Hay un acuerdo unánime en constatar que la evolución actual de una mundialización basada en el ultraliberalismo económico y financiero es un peligro mortal que hay que combatir y denunciar. Hay que construir otro mundo en el que el objetivo sea el pleno desarrollo del ser humano gracias a una elevación del nivel de conciencia de todos los actores de la vida social, a fin de cooperar por una mayor justicia y solidaridad.
Se ha declarado, en primer lugar, que era urgente actuar de forma concertada a fin de llevar a cabo un nuevo tipo de desarrollo técnico, económico, social y cultural.
Se han precisado cinco puntos de acuerdo, con el fin de federar todas las opiniones y prácticas; convendría que la red mundial gandhiana los ratifique.
Hacia la unidad mediante la eficacia
1 Invitación a firmar un compromiso de simplicidad del estilo de vida, según lo expuesto por Daniel Gentner en su ponencia “El voto de sobriedad”.
2 Concertación para adoptar un objeto con fuerte significado simbólico, comprensible por todas las culturas, como podría ser “el bastón de caminante de Gandhi”, propuesto por Michel Lafouasse;
3 Organización de una red internacional que actúe como enlace entre todas las organizaciones no-violentas (solidaridad internacional entre las distintas organizaciones de la red, información, comunicación, portal internet);
4 Puesta en marcha de una “célula de reflexión estratégica”, producto del movimiento mundial gandhiano, que podría definir una agenda común de acciones concretas (por ejemplo el 2 de octubre de 2013, como ha previsto Ekta Parishad) y que siga las cuatro fases presentadas por Mr Narayan Desai en su discurso inaugural: concientización, organización, lucha y programa constructivo;
5 Principio de un Congreso internacional en 2012, más bien en Africa o en América Latina, para verificar los puntos precedentes, así como nuestra preparación para octubre de 2013 (si se conserva en la agenda esta fecha). El impacto de nuestros compromisos y acciones en favor de los pueblos más vulnerables y más pobres será evaluado al referirse al “Talismán de Gandhiji”.
Hay otros factores de unidad que se comparten:
Una estrategia a dos niveles:
Nivel de base
Movimientos y organizaciones lo bastante fuertes (por sus estructuras y sus redes) para ser conocidos y reconocidoscomo interlocutores esenciales por los gobiernos, el sector privado y la sociedad.
De forma transversal, educación y formación de militantes de todos los sectores en las distintas formas de acción no-violenta, con ayuda de programas de formación adaptados a todos los contextos, entornos y luchas.
La transformación de la sociedad debe fundarse ante todo en el conocimiento de uno mismo (trabajo interior, elevación del nivel de conciencia) y en las relaciones interpersonales en el seno de la familia y en el entorno de cada uno (profesional y social). Cada uno de nosotros ha de comprometerse a formarse y a transmitir el resultado de esta formación a jóvenes y adultos.
A nivel institucional
Apoyamos el Programa del “Decenio 2001-2010 de promoción de una cultura de la noviolencia y la paz en beneficio de los niños del mundo” en todos sus objetivos: educación, igualdad entre mujeres y hombres, lucha contra la exclusión económica y social, protección del medio ambiente, prevención y resolución no-violenta de los conflictos. Este programa muestra que la cultura y la educación para la paz y la no-violencia es un todo que se refiere no sólo a programas escolares donde se incluyan estos conceptos, sino también a todos los sectores y actores de la sociedad a todos los niveles. El reto fundamental es desarrollar una cultura orientada hacia la paz y no hacia la guerra (a nivel político, social, religioso, de comunicación y mediático). Esto tanto en el sector privado (empresas, sindicatos, asociaciones) como público, así la Administración. En el plano individual esto implica aprender a trabajar sobre uno mismo para transformar nuestra propia violencia interior (agresividad, voluntad de dominio o de destrucción) en creatividad y cooperación para vivir con más coherencia nuestros valores morales y espirituales.
Apoyamos también la Alianza de Civilizaciones, para superar la incomprensión entre culturas y religiones, especialmente entre el mundo occidental y el musulmán. La Alianza confirma y apoya el programa del Decenio. El informe de noviembre de 2006 destaca el nexo entre el dominio económico y el cultural. Esto constituye una violencia estructural de consecuencias negativas (exclusión económica y social, frustración de identidad), que produce a su vez violencia, de grupo o individual, en los pueblos que sufren este dominio. Los Estados se han comprometido a perseguir los mismos objetivos. No obstante, de hecho pocos gobiernos han puesto en marcha programas nacionales. Los medios de comunicación han reaccionado muy poco o nada a la llamada concreta que se les ha hecho. Por eso encarecemos a los gobiernos de nuestros respectivos países a respetar los compromisos y a poner en marcha acciones concretas como:
Introducción de la educación para la paz y la no-violencia en la enseñanza a todos los niveles, de la escuela a la universidad;
Educación de los adultos -y en particular en la formación de formadores;
Introducción del análisis comparativo de las distintas tradiciones religiosas y de la contribución positiva de sus respectivos mensajes, a fin de facilitar el diálogo entre ellas.
Producción de juegos y juguetes que promuevan la paz y la no-violencia, en especial los videos, para remplazar los juegos y juguetes bélicos;
Producción por parte de los medios de comunicación de emisiones continuadas sobre los objetivos del Decenio.
Estos programas internacionales exigen una coherencia entre los vlores universales de la democracia y sus aplicaciones concretas en todos los sectores de nuestra sociedad (económico, político, social y cultural). A fin de dar valor y difusión a las prácticas adecuadas, pedimos que haya Comisiones de seguimiento, a todos los niveles, para estos compromisos hechos ante la comunidad internacional.
Pedimos que las Naciones Unidas adopten una prolongación del Programa del Decenio 2001- 2010 con otro programa similar para los siguientes diez años.
Una declaración común
Decidimos dirigir una declaración común a la OMC, a la ONU y a otras organizaciones mundiales para hacerles saber los distintos puntos sobre los que estamos de acuerdo:
• Soberanía alimentaria (derecho de los pueblos a un régimen alimentario en base a cosechas producidas con ayuda de medios sostenibles medioambientalmente, pero también derecho a definir sus propios sistemas de alimentación y de agricultura - citado a partir de la propuesta de Via Campesina en el Forum Social). Esto excluye la aceptación de que una multinacional pueda estandarizar y hacer obligatoria su lógica de producción;
• Libre acceso a la tierra. La reforma agraria es una alternativa imprescindible en todos los continentes (ver acción de Janadesh);
• Libre acceso al agua. Esta no puede pertenecer a empresas privadas;
• Desarrollo intensivo de energías alternativas y renovables;
• Movilización de las empresas para funcionar con valores de paz y no de guerra.
Puntos comunes
Algunas palabras clave que reflejan los principios fundamentales que sostenemos, se han puesto de relieve:
• Partir de las necesidades de los más pobres y excluidos
• Igualdad entre mujeres y hombres
• Simplificación del estilo de vida
• Concientización y responsabilización
• Trabajo en red
• Resistencia, firmeza y rechazo de lo inaceptable
• Programa constructivo y creativo
• Educación para la paz y la no-violencia
Hemos destacado estas afirmaciones:
Mientras no se respete la justicia política, social y económica, toda paz es imposible.
Los gobiernos deben reconocer, valorar y promover, a todos los niveles institucionales, las iniciativas de los movimientos alternativos para el desarrollo sostenible.
Actuar localmente y pensar globalmente, y viceversa.
La finalidad del satyagraha no es acceder al poder, pues así se pervertiría.
Hemos de tener objetivos claros, realistas y realizables, en nuestras acciones no-violentas.
La desobediencia civil es un proceso no-violento para sostener valores fundamentales.
El diálogo y la presión no-violenta deben avanzar juntos.
La lucha no-violenta no es necesariamente la misma en todas las culturas; debe tener en cuenta el contexto sociocultural local.
Documento terminado el 7 de marzo de 2008.
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