Al parecer el cabo de la Brigada Paracaidista Rodrigo C. compaginaba su actividad militar con la de proxeneta. Como chulo prostituía incluso –según relata el diario La Verdad- a su misma pareja, a la que mató el uno de octubre. Tras matar a su pareja y herir a una amiga de ésta cogió todo el dinero con el que aquella pretendía huir tras abandonarle, y fue a consolar sus penas a un prostíbulo contratando servicios sexuales. Allí le descubrió la policía y le acorraló. A diferencia de lo que ayer se informó por parte de la propia policía de que había tratado de suicidarse pegándose un tiro en la cabeza, hoy nos informan de que hubo un forcejeo con dos de los policías heridos, uno de gravedad, y que el tiro supuestamente suicida se lo dio en la cara. Como ven, no muy creíble lo del suicidio, y desde luego bastante diferente de lo afirmado el día anterior. Nota de Tortuga
Ver información anterior:
Un militar de la base de Alcantarilla asesina a una mujer y hiere a otra en Murcia
El militar acusado de matar a su amiga se fue a un prostíbulo tras cometer el crimen
El sospechoso recibió un tiro en la cabeza en el forcejeo con dos policías y está en coma.
ALICIA NEGRE
Elisabeth, la joven brasileña asesinada este miércoles en Alcantarilla, había hecho sus maletas. Metió en un bolso una gran cantidad de dinero y planeó abandonar ese mismo día la vivienda en la que vivía desde hacía meses con su novio y supuesto proxeneta, Rodrigo C., cabo primero en la base de la localidad. Sin embargo, él llegó antes de su partida y se inició una fuerte discusión entre ambos. Después, los vecinos escucharon dos disparos, prueba de la certera puntería de este militar, ex instructor de tiro. Elisabeth murió en el acto y su amiga, Vanesa, de 26 años, resultó herida de gravedad, por un impacto de bala que le levantó parte del cuero cabelludo.
Los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional se percataron, de inmediato, de la desaparición de la suma monetaria que la mujer herida había referido. Al parecer, el agresor pudo haber huido llevándose los billetes en su poder. Según fuentes cercanas a la investigación, los primeros pasos policiales se dirigieron hacia el local Academia Nereidas, donde habitualmente ejercía la prostitución la mujer herida. Al no encontrar al agresor allí, los agentes iniciaron una búsqueda exhaustiva por diversas zonas de alterne de la capital.
La localización del vehículo del sospechoso junto a la zona de Atalayas fue crucial para comenzar a cerrar el cerco. Rodrigo C. se resguardaba en una casa de citas ubicada en la carretera de Alicante. Allí, según fuentes ligadas al caso, contrató los servicios de una joven, curiosamente brasileña: la misma nacionalidad que la chica asesinada. Pagó una hora y, al consumir este tiempo, requirió otras dos horas de compañía femenina. Acababa este tiempo cuando fue localizado.
Los agentes hablaron con la responsable del local y describieron físicamente al hombre que buscaban y ésta reconoció en él al cliente de una de sus chicas. Una falsa llamada de su país fue la excusa para que la prostituta abandonara la habitación. Entonces, dos agentes entraron a la carrera para detener al presunto asesino. Al saberse sorprendido, se levantó de la cama y agarró el arma que portaba. Los dos agentes trataron de detenerlo y, en el transcurso de ese forcejeo, la pistola de Rodrigo se disparó. La bala impactó directamente en su rostro y quedó alojada en su cráneo. Los dos agentes que participaron en su detención resultaron heridos, uno de ellos de consideración.
Rodrigo, ya detenido, ingresó de madrugada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Virgen de La Arrixaca con pronóstico muy grave. La casualidad quiso que éste fuera a parar al mismo centro que la mujer que había herido horas antes. Vanesa, por su parte, fue ingresada en la Unidad de Reanimación de este centro, donde deberá permanecer bajo vigilancia médica. Antes había sido intervenida por un equipo de neurocirujanos para reparar las lesiones causadas por el proyectil. Afortunadamente, la bala sólo afectó a su cuero cabelludo y no se adentró en su cerebro.
Alejado de su ex mujer
El detenido arrastraba una orden de alejamiento hacia su ex mujer, con la que tiene un hijo en común. Un episodio de maltrato sería el detonante de esta medida judicial. En los últimos meses, Rodrigo habría iniciado una relación con una joven brasileña, Elisabeth, que ejercía la prostitución. Según fuentes de la investigación, éste podría haber ejercido de proxeneta. En sus círculos más cercanos, todos conocían a Rodrigo como «su marido».
Diario La Verdad
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