Yo por ejemplo, que me considero antimilitarista, no llego a entender demasiado el llamado "antifascismo".
Naturalmente estoy en contra de la doctrina "fascista" si por tal entendemos autoritarismo, nacionalismo patriótico-excluyente, militarismo y actuaciones violentas ante la disidencia.
Todo ello llevado a una magnitud importante claro, porque si no, podríamos llamar fascismo a "esto" que vivimos ahora.
Pero me parece que el análisis del llamado facismo, con sus muchas familias y corrientes (a menudo enfrentadas entre ellas) adolece de superficialidad y topicismo. Y más si lo que se analiza es la influencia de este pensamiento (y de cada uno de sus grupos organizados) en la sociedad actual.
Me parece que el discurso "antifascista" suele ser de una pobreza extrema que me suena más a forofismo (a veces de lo más macarra) o a autorreferencilismo juvenil que a ideología política con algo que proponer.
Muchas veces me pregunto si los grupúsculos fachas organizados no deben su existencia precisamente al antifascismo este reactivo. He visto muchas veces como una mani antifascista convertía en noticia divulgada por los media, un acto de algún partidillo de estos que de otro modo nunca hubiera salido de su ridiculez de participantes y del tupido velo de silencio de la prensa.
Que alguna banda nazi apalice a una persona es execrable y debemos denunciarlo con fuerza, pero que estos minipartidos hagan algún acto público, yo creo que lo mejor es pasar de ellos.
Salvo que estuviéramos en un momento histórico como el de la eclosión de Mussolinni por ejemplo, que no es el caso.
Que exista falange, democracia nacional o españa 2000 por ejemplo son meras consecuencias de un orden sociopolítico determinado que padecemos. Perder el tiempo enfrentándonos a sus estúpidos actos, es eso a mi juicio, una pérdida de tiempo. Mejor dirigir nuestras energías (que tampoco abundan demasiado) a trabajar sobre las causas. Si se elimina la causa se elimina la consecuencia, así de lógico (que no de fácil).
Como antimilitarista prefiero combatir el militarismo de las guerras, de las instalaciones militares y todo lo que tiene que ver con la institución del ejército. Como antimilitarisma prefiero trabajar por la desmilitarización de la sociedad, y por ello buscar las maneras de una sociedad sin policías, sin cárceles y donde las personas puedan ejercer su poder de manera directa.
Los actos de la Falange, como los del PP o incluso los del PSOE me interesan por saber de ellos, pero no le veo el interés a dedicarles un segundo de mi tiempo.
Saludos.
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