Volver a página de inicio
Volver a página de noticias
NOTICIAS Y ARTICULOS DE OPINION SOBRE LOS SUCESOS DE ATENCO (8-MAYO-06)

LA JORNADA

Editorial
Texcoco-Atenco: desactivar el conflicto
Cuando las fuerzas represivas federales y del estado de México entraron en San Salvador Atenco, golpearon brutalmente a centenares de habitantes, derribaron puertas de domicilios particulares sin contar con órdenes de cateo y ni siquiera de aprehensión, destruyeron cuanto pudieron a su paso y se llevaron detenidos a más de cien pobladores, algunos pudieron pensar que el grave conflicto desatado el día anterior en Texcoco había sido resuelto. Tal vez supusieron incluso que la injustificable acción represiva pondría fin a la historia reciente de confrontaciones entre el movimiento de resistencia local y las autoridades estatales y nacionales. Pero, incluso si se da por buena la versión oficial de que, con la mayoría de sus dirigentes en la cárcel, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) está prácticamente desarticulado, el problema de Atenco dista de estar solucionado; por el contrario, la barbarie policial, las graves irregularidades judiciales y legales en las que han incurrido los gobernantes mexiquenses para castigar a los dirigentes de los ejidatarios, las arbitrariedades contra una importante proporción de los detenidos que a todas luces carecen de responsabilidad por los disturbios, han profundizado la irritación social en sectores políticos que suelen ser invisibles o cuando menos insignificantes para los círculos del poder y que poseen, sin embargo, capacidad sobrada para dislocar las actividades en el oriente del valle de México.

Mientras el gobierno de Toluca se desentiende de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por sus fuerzas públicas en San Salvador Atenco y se empeña en torcer las leyes para sancionar a los detenidos, un abanico de organizaciones agrupadas en la otra campaña se apresta a bloquear vialidades en solidaridad con los atenquenses reprimidos. En tanto, en la población de la localidad mexiquense salen a relucir preocupantes divisiones y enconos, y los partidarios de la "mano dura" y el autoritarismo, empezando por los candidatos presidenciales Roberto Madrazo Pintado y Felipe Calderón Hinojosa, procuran sacar tajada electoral de la "defensa del orden" y el "respeto a la ley", como si los policías mexiquenses y federales no hubiesen sido los primeros en violentar tales preceptos durante su incursión contra Atenco. Tales tomas de posición prefiguran, por cierto, la clase de gobierno que le esperaría al país tras un triunfo en las urnas del priísta o del panista: un gobierno de toletes, gases lacrimógenos, allanamientos sin orden judicial y maltrato brutal a sospechosos de cualquier delito.

Ante los peligros de nuevas confrontaciones, ante la persistencia de las violaciones a los derechos humanos en un marco represivo ­de las que da cuenta Amnistía Internacional en un comunicado difundido ayer­ y en un entorno tan volátil como el que caracteriza al país en la circunstancia actual, resulta obligado exigir prudencia, moderación y contención a todos los sectores involucrados en el conflicto. En esta perspectiva, el primer paso corresponde a la autoridad mexiquense, la cual debe dejar de regirse por la lógica de la venganza represiva, y a la federal, la cual tendría que dejar de lado sus interpretaciones paranoicas y alarmistas de lo sucedido. Es preciso comprender que el conflicto de Atenco no ha surgido por un designio sedicioso, ni por la presencia de agitadores extranjeros, como creyó descubrir Calderón Hinojosa, sino por una problemática social y política antigua y compleja, alimentada por la insensibilidad y la arrogancia gubernamentales.

Si la autoridad realmente desea hacer respetar el estado de derecho, debe empezar por poner el ejemplo. Eso, en el caso del estado de México, significa poner un alto a los atropellos judiciales y penales contra los detenidos, investigar y sancionar, en su caso, los numerosos abusos denunciados y documentados ­empezando por el asesinato de un menor con arma de fuego­ y dejar de decir mentiras, como la que profirió antier el comisionado de la Agencia de Seguridad estatal, Wilfrido Robledo Madrid, quien aseguró que "ningún" efectivo policial iba armado, pese a que hay fotos noticiosas que prueban lo contrario. Es necesario, asimismo, que los gobiernos federal y de Toluca adopten una actitud seria y prudente y convoquen a instancias de diálogo y negociación en las que se traten y resuelvan, sin exclusiones, los problemas sociales que afectan al oriente mexiquense y se busque la reconciliación de base en la zona.

Al mismo tiempo, cabe pedir a las organizaciones inconformes que actúen con sensatez, mesura y buen sentido para que sus acciones no se vuelvan justificantes de nuevos actos represivos. Una proliferación de episodios trágicos y exasperantes como los ocurridos el miércoles y el jueves en Texcoco y San Salvador Atenco no puede ser un escenario deseable para ningún ciudadano de buena voluntad.


LA JORNADA

Carlos Fazio

Atenco y el terror benigno

La violencia es fascinante. Todos la condenan y, sin embargo, aparece en todas partes. Nos atrae y, a la vez, nos horroriza. La violencia gira en redondo: un día explota en Ciudad Juárez, al día siguiente en Acapulco, Nuevo Laredo o Santa Fe. Ha pasado por Ciudad Lázaro Cárdenas y San Salvador Atenco. Pasó por aquí, pasará por allá. Es el juego de las prendas. Un círculo perverso de violencia y contraviolencia, de terror y contraterror, envuelve todo México. Violencia oficial. Violencia del crimen organizado. Violencia de los de abajo. Con un agregado: en los actuales tiempos prelectorales, el círculo de odio se alimenta y retroalimenta con campañas y guerras sucias mediáticas, dirigidas a preparar el voto del miedo, como en 1994 y en 2000.

Utilizada por los que mandan y sus papagayos en los medios de difusión masiva, la semántica del terror reserva términos como "terrorismo" y "subversión" al uso de la violencia por individuos y grupos marginales. Pero la violencia oficial, que es mucho más extensa tanto en escala como en poder destructivo, se coloca en una categoría completamente diferente. Ese uso no tiene nada que ver con la justicia. La violencia oficial -"al por mayor", la llama Noam Chomsky- se describe siempre como en respuesta o provocada, no como fuente activa e inicial de los abusos. Del mismo modo, la violencia masiva a largo plazo, intrínseca a las estructuras sociales opresivas, siempre se pasa por alto.

Por motivos puramente ideológicos, el brutal operativo represivo, planificado y ejecutado el 20 de abril de manera conjunta por la Policía Federal Preventiva (PFP), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y la policía de Michoacán contra los trabajadores mineros en huelga en la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, así como la saña desplegada por elementos de fuerzas federales y estatales (de un contingente de 3 mil hombres pertenecientes al Grupo de Operaciones Especiales de la PFP, a la Agencia de Seguridad del estado de México y a la policía municipal) contra campesinas y campesinos integrantes del Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra, durante el copamiento de San Salvador Atenco los días 3 y 4 de mayo, no son considerados actos de "terror" o "terrorismo" (de Estado), palabras malévolas que se reservan para un uso relativamente pequeño y más selectivo: el "terror al por menor" o la "violencia desde abajo" de quienes se oponen al orden establecido. Verbigracia, las "células" y el "pequeño grupo violento" de Atenco (Humberto Benítez Treviño dixit).

El uso sistemático de la violencia oficial, la práctica cotidiana de la tortura, el ataque a manifestaciones, la infiltración de organizaciones disidentes, el uso extensivo de las tácticas de provocación entran siempre dentro de la categoría del "terror benigno". Cuando mucho, el salvajismo de las "fuerzas de seguridad" en Atenco fue descrito como un "exceso" o entra en el rubro de los "daños colaterales", siempre bajo la cobertura eufemística de "la defensa del orden público" y "el imperio de la ley". Esos mecanismos terminológicos ayudan a justificar la violencia mucho más extensa de las autoridades estatales, interpretándola como "reacción protectora". Pero la cuestión del uso apropiado del terror se resuelve no sólo por el estatus oficial o no oficial de los perpetradores de la violencia, sino también por su filiación política. Y claro, también por el uso clasista que la plutocracia en el poder hace de la fuerza pública y la justicia estatales, y de los medios de difusión masiva bajo control monopólico, en particular los electrónicos.

En Atenco, como antes en el caso de los mineros de Sicartsa, muchos medios y no pocos conductores, columnistas y editorialistas "estrellas" se han dedicado a mentir, tergiversar los datos y calumniar a los de abajo, tratando de hacer pasar por información objetiva lo que en realidad es propaganda interesada. Imbuidos de un "deber patriótico" de tinte reaccionario, han utilizado un doble estándar que confunde a la audiencia, al ciudadano común, que no puede distinguir esas duplicidades y que a fuerza de escuchar la "verdad oficial" la hace parte de su "opinión personal". Se trata de una prensa carente de ética y valores cívicos, que ha venido manipulando al público mediante una campaña de intoxicación propagandística tendente a estimular el odio y la aversión contra los "violentos de abajo", pero que reproduce y/o refuerza la violencia oficial y el poder de un Estado secuestrado por un puñado de plutócratas y sus operadores de la ultraderecha enquistada en los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional.

Nunca está de más recordar que la propaganda es el principal procedimiento de acción sicológica e incluye la manipulación y el engaño intencional (la mentira deliberada) en el discurso público. La acción propagandística consiste en el empleo deliberadamente planeado y sistemático de temas, principalmente a través de la sugestión compulsiva y técnicas psicológicas afines, con miras a alterar y controlar opiniones, ideas y valores. En última instancia, supone cambiar las actitudes manifiestas según líneas predeterminadas. En ese contexto, no hay duda que, en la coyuntura, los casos Atenco y Sicartsa servirán para reforzar la campaña de odio y miedo financiada por algunos grandes empresarios e instrumentada desde las sombras del poder por la alianza de la familia Salinas de Gortari con el foxismo, en beneficio del candidato de El Yunque: Felipe Calderón. México está por reventar, sí, por la rabia e indignación de los de abajo. Pero el mayor peligro para el país lo encarna Calderón, punta de lanza de un fascismo larvado a la mexicana.


LA JORNADA

Hay privación ilegal de la libertad, alegan sus abogados

Consignadas, 189 personas por delincuencia organizada
Algunos enfrentarán cargo de ataques a las vías de comunicación por el bloqueo a la vía Lechería-Texcoco y a otros se les acusa de secuestro

ISRAEL DAVILA CORRESPONSAL

Almoloya de Juárez, Mex., 7 de mayo. La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) consignó este domingo a las 189 personas que permanecen detenidas por los operativos policiacos del 3 y 4 de mayo pasados en Atenco y Texcoco, acusadas del delito de delincuencia organizada, con lo que ninguno de los encarcelados en el penal de Santiaguito podrá obtener su libertad en lo inmediato, ya que este ilícito es considerado grave por el Código Penal mexiquense.

De su lado, los abogados de los detenidos presentaron un recurso legal ante el juzgado primero de distrito en materia de amparo con sede en Toluca, en el que argumentaron que existe "privación ilegal de la libertad" de los presuntos inculpados, debido a que se cumplió el término legal de 48 horas para que el Ministerio Público consignara a un juez las averiguaciones previas donde se les involucra, y hasta el mediodía de ayer no se habían remitido a ningún juzgado los expedientes.

Pese a los reclamos de los abogados de que la consignación se dio fuera del plazo, fuentes del Poder Judicial confirmaron que el expediente, que se radicó en el juzgado segundo penal de Toluca bajo la causa 96/06, se entregó minutos antes de que venciera el término legal para que el Ministerio Público pusiera a disposición del juez a los detenidos.

En el pliego consignatorio se acotó que además de delincuencia organizada habrá personas que enfrentarán el cargo de ataques a las vías de comunicación por el bloqueo de la carretera Lechería-Texcoco, y otras el de secuestro, por la retención de 13 policías en Atenco, el pasado 3 de mayo. Sin embargo, al cierre de esta edición no se había precisado a quiénes se imputarían estos ilícitos.

Los defensores calificaron la resolución de "estrategia mafiosa" del Ministerio Público para justificar su retraso en las consignaciones. Acusaron a los gobiernos federal y estatal de "utilizar a las instituciones" de administración y procuración de justicia "con fines políticos y con un ánimo de venganza".

Según el procurador mexiquense, Abel Villicaña, el término legal para consignar estas averiguaciones previas vencía el viernes, pero bajo el argumento de que se les imputaría un delito grave se duplicó el plazo, que fenecía este domingo a la una de la tarde.

Los abogados que promovieron un amparo por la mañana solicitaron la liberación de los detenidos, por haberse cumplido el término legal del Ministerio Público; hasta el cierre de esta edición no habían recibido respuesta, por lo que el pliego consignatario surtió efectos legales.

Ante la carga de trabajo que representa tomar declaración a 189 personas y determinar su situación jurídica en las próximas 72 horas, el juez segundo penal de Toluca, Jaime Maldonado, comenzó a desahogar esta noche las audiencias para que cada acusado rindiera su testimonio preparatorio.

El juez solicitó auxilio al personal de los siete juzgados penales que existen en Santiaguito para así determinar a más tardar el miércoles si les dicta auto de formal prisión o auto de libertad por falta de elementos. Personal del juzgado segundo penal de Toluca, donde fue radicada la causa 96/06, indicó que se trabajará a marchas forzadas para poder declarar a la totalidad de los detenidos dentro de las 72 horas que les concede la ley para resolver la situación jurídica a cada uno. "La idea es tomar la preparatoria a los más de 180 detenidos en las próximas 48 horas, para dejar 24 más para analizar y resolver si se les dicta el auto de formal prisión o el auto de libertad."

Entre los señalados en el pliego consignatorio se encuentran Ignacio del Valle, líder del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, y su compañero Felipe Alvarez Hernández, con lo que ambos suman la tercera causa penal en contra, Los dos se encuentran en el penal de máxima seguridad de La Palma desde el jueves en la noche, al ser considerados "peligrosos" por autoridades federales y estatales.

En ese documento se incluye a a las 183 personas que se encuentran en Santiaguito y a los cuatro que están hospitalizados en el hospital general de Toluca.

Cabe señalar que en los operativos policiacos en Atenco y Texcoco, tras los enfrentamientos entre floricultores e integrantes del FPDT con los cuerpos de seguridad, se detuvo a 207 personas. De ellas, cuatro menores fueron puestos en libertad por falta de elementos, nueve más fueron remitidos al Consejo Tutelar Quinta del Bosque, en Zinacantepec, y cinco extranjeros fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración, con lo que sólo restan 189 personas detenidas.

Por su parte, la abogada Bárbara Zamora, quien no fue notificada del pliego consignatorio oficialmente, sino se enteró a través de los medios, calificó de "infamia" acusar de delincuencia organizada a personas que fueron sacadas "con brutalidad de sus casas" en los operativos que realizaron la Policía Federal Preventiva y la estatal el jueves pasado en Atenco.

Se quejó de la tardanza de la PGJEM para consignar las averiguaciones previas, y apuntó que esta dependencia "sigue actuando al servicio del Ejecutivo para satisfacer venganzas personales".

Pese al revés jurídico, ya que esperaban la liberación de las 84 personas a quienes el procurador mexiquense, Abel Villicaña, tomó declaración el viernes pasado, la litigante confió en que la mayor parte de los acusados serán absueltos por el juez, y en aquellos casos donde no lo hiciera se promoverán amparos directos.

El juzgado primero de distrito en materia de amparo con sede en la ciudad de Toluca, estado de México, recibió el recurso de amparo, pero hasta la tarde-noche de ayer domingo se decidió a aceptarlo, pues la titular del tribunal, Laura Ordaz, dijo tener conocimiento que se realizarían las consignaciones de los aprehendidos, por lo que el medio en cuestión no procedería.

Los abogados informaron que las autoridades del juzgado de amparo enviarían un grupo de actuarios hacia el penal de Santiaguito para verificar que se hubiese cumplido el plazo fijado por la ley. "Están haciendo tiempo, como se tramita (el amparo) por privación ilegal de la libertad debe venir una comisión. Es una confabulación del gobierno", dijo Zamora.

(Con información de Emir Olivares Alonso)


LA JORNADA

Comparten la misa, miembros del FPDT y ''judas'' que entregaron a sus vecinos
La policía detuvo a mucha gente inocente, dice el párroco de Atenco
Pide diálogo sincero para evitar otro conflicto social El gobierno violentó garantías, señala

RENE RAMON Y GUSTAVO CASTILLO CORRESPONSAL Y ENVIADO

San Salvador Atenco, Mex., 7 de mayo. El párroco de San Salvador Atenco, Alfonso Tapia Duarte, llamó a las autoridades federales y del estado de México a dialogar con los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), pero advirtió que deben hacerlo ''con sinceridad, con verdad, buscando realmente el bien, o siempre habrá problemas sociales''. Indicó que el gobierno, ''en su afán de volver a esta población a un estado de derecho, también violentó los derechos humanos de muchas personas y gente inocente fue aprehendida''.

Ayer fue ''el primer día de los últimos cuatro en que salió el sol, en que la mayor parte de la gente se asomó'', afirmó una integrante del FPDT, que estuvo en misa de 12, aunque no olvidó señalar que entre quienes asistieron a la celebración religiosa estuvieron familiares de ''los judas'' que ''entregaron a muchos a los policías''.

La misa fue el punto de rencuentro para muchos, y ''alivio al alma'', tras la incursión policiaca del pasado jueves 4 de mayo, que dejó decenas de lesionados y 218 detenidos, considerando los enfrentamientos del miércoles por la tarde a consecuencia de la aprehensión del dirigente del FPDT, Ignacio del Valle, en Texcoco.

A pesar de que la iglesia estaba abarrotada, y los feligreses se apostaron en la zona del atrio para escuchar la celebración eucarística, el punto de mayor afluencia a lo largo de todo el día fueron las paredes de la presidencia municipal, el auditorio Emiliano Zapata y la casa ejidal, ya que en los muros fueron colocadas las listas de detenidos y consignados. También algunas cartas con pensamientos de niños de Atenco acerca de lo ocurrido, en medio de los mensajes que dejaron los integrantes de organizaciones sociales en apoyo a los miembros del FPDT.

En ese contexto, el párroco Alfonso Tapia Duarte dio en su homilía un mensaje ''de esperanza, de aliento, de ánimo para confortarlos, porque indudablemente los acontecimientos crearon una atmósfera de tristeza, de zozobra, de angustia, de temor por la violencia desatada'', e hizo un llamado a su feligresía para que ''con la fuerza y la esperanza de la fe rehagan el tejido social que se ha deteriorado''.

Expuso que en San Salvador Atenco la paz se tiene que ''ir reconstruyendo'', y pidió a los atenquenses ''decir no a la violencia''.

Al aludir a la división que existe entre los pobladores de esta comunidad, el religioso pidió que ésta no dé cabida a revanchismos, porque ''el odio, el rencor, los resentimientos y la sed de venganza son lo más terrible y pueden conducir a la violencia'', aunque aceptó que ''las injusticias también pueden conducir a la violencia y no queremos eso más, nunca la hemos querido en nuestro pueblo''.

Al ser entrevistado al término de la misa, Alfonso Tapia Duarte consideró que el subcomandante Marcos ''tiene objetivos muy distintos a los de Atenco; solamente fue oportunista su presencia y se valió de los acontecimientos para seguir teniendo espacios sociopolíticos en el país, pero la gente de esta comunidad no atiende esos llamados''. Cabe recordar que el pasado 26 de abril Marcos estuvo presente en esta comunidad, dentro de las actividades de la otra campaña, y apenas el pasado viernes 5 regresó.

Para Tapia Duarte, el jefe insurgente ''lamentablemente se ocupa de San Salvador Atenco como un espacio público, pero la gente no comparte sus intereses; en general la feligresía se siente preocupada, atemorizada, pero confío muchísimo en que los pobladores tendrán la fuerza suficiente para sobreponerse a esto. Definitivamente la presencia de Marcos en este lugar no beneficiaría en nada a la inmensa mayoría de la población; solamente a los grupos muy específicos y minoritarios que lo apoyan'', dijo.

Luego llamó a que el delegado zero ''reflexione sobre su postura, que sea más prudente y que no haga presencia, porque lamentablemente podría provocar más daño''.

El párroco pidió a los feligreses ''tener esperanza y entusiasmo, luego de que fueron testigos mudos de la violencia'', y pidió ''por las familias más afectadas por los acontecimientos y la salud de todos los heridos''.

Fuera de la actividad eclesiástica, en San Salvador Atenco todo pareció normal, incluso para los policías municipales, quienes reabrieron su comandancia y realizaron sus rondines acostumbrados.

De los centenares de activistas y estudiantes solidarios con el FPDT, apenas quedaron unos cuantos para dar información y para recibir denuncias. La mayoría se trasladó al penal estatal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, para apoyar a los familiares de los detenidos.


LA JORNADA

Acuden viudas y sobrevivientes de Aguas Blancas
Actos de respaldo a Atenco en tres estados
Se reúnen 2 mil personas en San Cristóbal de las Casas

ELIO HENRIQUEZ, MISAEL HABANA, CARLOS CAMACHO Y SERGIO OCAMPO CORRESPONSALES

Mujeres mazahuas defensoras del agua se manifestaron en el penal de Santiaguito en apoyo a los atenquenses Foto Mario Vázquez de la Torre
Este domingo se realizaron movilizaciones de apoyo a los detenidos por los hechos violentos en San Salvador Atenco en Chiapas, Guerrero e Hidalgo. Entre los manifestantes figuraron viudas y sobrevivientes de la matanza de Aguas Blancas, así como indígenas y campesinos del recientemente constituido Frente Nacional de Lucha por el Socialismo.

Casi 2 mil personas, procedentes de nueve estados, indígenas y agricultores que constituyeron formalmente el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) marcharon en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, para dar a conocer su organización, así como para protestar por la "represión" que a su ver ejerce el gobierno de Vicente Fox, y exigir la liberación de los detenidos en Atenco y Texcoco.

Entre sus consignas, los miembros del FNLS, pertenecientes a medio centenar de organizaciones sociales, indígenas y campesinas, corearon "Atenco, aguanta, el pueblo se levanta", y "zapatismo y socialismo, hasta la victoria siempre".

En un documento divulgado por el naciente frente, después de su asamblea constitutiva realizada durante dos días en San Cristóbal de las Casas, el organismo consideró que los hechos ocurridos en territorio mexiquense "muestran una vez más la cara fascista del gobierno y su política de terrorismo de Estado; la criminalización de la lucha del pueblo es parte de la guerra de baja intensidad que lleva a cabo ante el creciente descontento popular".

Se agregó en el documento que "la ultraderecha, a través del presidente Vicente Fox, el PAN, Felipe Calderón, y funcionarios federales, prepara un gran fraude electoral para usurpar y burlar la voluntad popular con ayuda de los monopolios de la comunicación".

De su lado, viudas y sobrevivientes de la matanza de Aguas Blancas -perpetrada el 28 de junio de 1995-, acompañados por campesinos e ejidatarios, se manifestaron en el municipio de Coyuca de Benítez, Guerrero, para exigir la liberación de los arrestados en Atenco, lo mismo que de los guerrilleros Jacobo Silva Nogales y Gloria Arena, quien actualmente mantiene una huelga de hambre.

Una centena de manifestantes tomaron el puente que se encuentra a la salida de Coyuca de Benítez, sobre la carretera Acapulco-Zihutanejo, donde distribuyeron propaganda. El abogado de las viudas de Aguas Blancas, José Sánchez, comentó que la protesta fue en respuesta al llamado del subcomandante Marcos a la movilización.

Por otro lado, unos 40 simpatizantes de la otra campaña se plantaron en la Plaza Juárez, de Pachuca, donde exigieron justicia para los familiares del menor asesinado durante la refriega del pasado miércoles, así como para cinco mujeres presuntamente violadas ese mismo día, y la libertad de las personas detenidas. En sus mantas escribieron consignas contra el gobierno federal, que ''trata de impedir que se escuche la voz de los de abajo''.

A su vez, la Coordinadora Región Centro y Norte en apoyo a la otra campaña, anunció en Chilpancingo que a partir de este lunes se llevarán a cabo plantones y bloqueos a las principales carreteras que comunican a Iguala, Chilpancingo, Acapulco y Chilapa, para demandar "la liberación de los presos políticos de San Salvador Atenco".

En conferencia de prensa, el dirigente del Frente de Organizaciones Democráticas de Guerrero -una de las organizaciones adherentes a la otra campaña, que encabeza el llamado delegado zero-, Pedro Nava Rodríguez, afirmó que los dirigentes de más de diez organizaciones sociales acordaron impulsar un plan de acción, que incluye bloqueo de carreteras, plantones y repartición de volantes en casetas de cobro de Guerrero.

Nava Rodríguez recriminó al gobierno federal utilizar a miles de policías para desalojar a ocho vendedores de flores en Texcoco. "En cambio aquí, en el estado de Guerrero, y en general en el país, a la delincuencia organizada, a los auténticos delincuentes, no se les hace nada."


LA JORNADA

Denuncia que a los defensores no se les ha permitido entrevistarse con sus clientes

Documenta el Centro Pro abuso sexual en contra de una habitante de Atenco
VICTOR BALLINAS

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez denunciará y documentará este martes, entre otras violaciones a los derechos humanos de los habitantes de San Salvador Atenco, un caso de abuso sexual cometido por policías en contra de una mujer cuando era trasladada al penal de Santiaguito, en el estado de México.

Se habla de violaciones tumultuarias contra mujeres detenidas en San Salvador Atenco, pero el Centro Pro informó que "documentaremos y haremos la denuncia de uno de esos casos. Es muy grave que en el trayecto de San Salvador Atenco al penal de Santiaguito, una de las mujeres detenidas haya sido violada por los policías que la trasladaban. Tenemos testimonios del caso".

Por otra parte, el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) destacó que hasta ayer a las 14 horas "no había sido posible a los abogados asignados por los familiares para la defensa de los presos entrevistarse con los detenidos".

El Cencos aseveró que "algunos habitantes de San Salvador Atenco que lograron ver a sus familiares detenidos sólo pudieron estar con ellos 15 minutos, y no se les admitió pasar ropa ni artículos de aseo personal o para resguardarse del frío; siguen con la misma ropa que traían cuando los detuvieron".

Denuncia también que a los organismos de derechos humanos no se les ha permitido el paso al penal para hacer las observaciones pertinentes que garanticen los derechos de los presos. "Lamentamos mucho el clima de incertidumbre y persecución que se vive en ese municipio, porque aún hay órdenes de aprehensión pendientes, y hacemos un llamado a los medios de comunicación a dar una cobertura justa, que tome en cuenta el respeto a los derechos de los presos."

Uno de los testimonios recogidos por el Centro Pro en San Salvador Atenco da cuenta de cómo un hombre que iba a su trabajo es perseguido, golpeado y detenido.

Quien da el testimonio es una mujer: "mi cuñado se disponía a irse a trabajar, tenía que encaminarse por la calle de Fresnos, pero ya no pudo salir porque la policía ya estaba con las agresiones. Lo comenzaron a perseguir y él corrió para defenderse, ya no podía hacer otra cosa.

"Lo alcanzaron y le pegaron. Cuando estaba siendo golpeado, vinieron a avisarnos los vecinos. Llegan y nos dicen 'oye, le están pegando a tu cuñado'. Sale mi esposo a auxiliarlo, pero cuando él va se encuentra con todo. Mi esposo les quita a mi cuñado y corren, para poder salvarse, no hay de otra. Los vienen siguiendo y ya no pueden salir por ningún lado, por donde quiera ya había granaderos.

"Llegan hasta el centro, y mi esposo logra asegurar a su hermano en una casa; mi esposo trata de meterse a otra, pide auxilio, pero ya eran muchos los refugiados ahí, y le dicen: 'corre, corre'.

"La policía empieza a catear las casas, entran adonde estaba mi cuñado. Entran y le dicen al dueño de la casa. '¿Dónde está?' El dueño de la casa dice 'aquí no vive'. '¡Cómo jijos de la chingada no!', respondieron los policías y entraron a la casa.

"El dueño de la casa donde la policía entró dice a sus vecinos: 'de veras que soy hombre y tengo ganas de llorar al platicárselos. Por qué con tanta saña -los golpeaban a patadas y con toletes-; somos gente, ¿por qué golpearlos con tanta saña?'"


LA JORNADA

"Nos hicieron de todo, pero estábamos encapuchadas"
Ciudadanas españolas dan cuenta de vejaciones a manos de policías

ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

Madrid, 7 de mayo. María Sastres y Cristina Valls son dos ciudadanas españolas que el pasado miércoles se encontraban en San Salvador Atenco, donde el conflicto con los pobladores de la localidad derivó en una brutal represión de las fuerzas públicas federales y estatales. Además de la trágica muerte del adolescente Francisco Javier Cortés, la escalada policial estuvo manchada por presuntas violaciones a los derechos humanos y las garantías jurídicas, como cuentan en su dramático testimonio.

Sastres y Valls denunciaron haber sido víctimas de vejaciones, insultos y amenazas durante su reclusión en dependencias policiales, además de no haber sido informadas en ningún momento sobre cuál era su situación procesal ni las razones de su deportación, una vez que se encontraban legalmente en territorio nacional, con el visado de turista en vigor.

Después del largo viaje que las llevó de la ciudad de México a París y finalmente a Barcelona, donde residen, las dos ciudadanas españolas confesaron sentirse "ultrajadas" y "muy afectadas" por lo ocurrido el pasado miércoles en San Salvador Atenco.

El testimonio de Sastres y Valls comienza en la madrugada del miércoles, cuando se encontraban en Atenco: "nosotras llegamos a México para hacer un trabajo con las comunidades indígenas en Chiapas y después nos adherimos a la otra campaña, haciendo un trabajo de observadoras de derechos humanos y de fotografía. Cuando nos esteramos de lo que estaba pasando en Atenco nos fuimos para allá, llegamos de noche y vimos que ya estaban hechas las barricadas en los puntos de entrada y de salida del pueblo. Como a las seis de la mañana ya fue cuando entró la policía".

Según Sastres y Valls, cuando se dio el aviso de que había entrado la policía a reprimir a la población comenzaron a reinar el caos y el miedo en el pueblo: "Los policías eran unos 3 mil, y nosotros cuando mucho 300. Nos tiraron de todo: gases lacrimógenos, nos dispararon balas y con todo. Nosotros corríamos por el pueblo intentando huir de la policía, ya que no había ninguna calle en la que no hubiera agentes, pero al final una señora nos abrió la puerta de su casa y logramos refugiarnos en una habitación unas ocho personas".

Las dos ciudadanas españolas permanecieron refugiadas en esta casa dos horas, mientras escuchaban los sonidos de la escalada policial que procedía de las calles aledañas. Pero finalmente fueron detenidas de la siguiente manera: "escuchamos cómo la policía empezó a aporrear las puertas de las casas para supuestamente buscar al policía secuestrado. Así que finalmente nos encontraron y nos agarraron, nos pusieron a todos con la boca al suelo, nos taparon la cara con capuchas y nos ataron las manos en el propio patio de la casa. Nos pidieron nuestros nombres, nos grabaron en video y empezaron los primeros insultos y golpes".

Las vejaciones más flagrantes contra su integridad, señalan, se produjeron cuando las subieron a un camión junto a varias decenas de personas. Así lo cuentan: "nos metieron en un camión, donde nos empezaron a golpear todo el tiempo con las porras y con patadas. Además de que nos insultaban muchísimo, a nosotras por ser españolas nos llamaban etarras, putas y más cosas. Después nos cambiaron a un camión más grande, donde pasaron lista a todos -creo que éramos 38- y nos agredieron sexualmente a las mujeres."

Sobre las vejaciones sexuales que sufrieron, María Sastres cuenta: "nos hicieron de todo, y como estábamos encapuchadas no veíamos quiénes eran, cuando mucho veíamos el suelo lleno de sangre y escuchábamos los gritos de dolor de la gente. No quiero entrar en muchos detalles sobre las agresiones sexuales, pero nos quitaron la ropa, nos la rompieron, nos pasaban la mano muchos policías y prefiero ya no decir más cosas. Pero todo esto pasó en el camión en el que nos trasladaron de Atenco a Toluca, donde si intentábamos hablar con algún compañero nos pegaban, nos volvían a insultar y se reían de nosotros".

Al llegar a Toluca, las casi 40 personas que viajaban en el camión fueron ingresadas en la cárcel de Santiaguito, donde -siempre según estos testimonios- separaron a los extranjeros de los mexicanos, y se les dividió por sexo. "A los cinco minutos de entrar en la cárcel nos quitan la capucha y nos quitan las esposas, además de que, como me habían hecho sangrar la nariz, me limpiaron enseguida, pero llegué con todos los pantalones rotos, sin sujetador, con la camiseta rota y con golpes por todo el cuerpo", cuenta María Sastres.

Después de permanecer varias horas en la prisión del estado de México, los ciudadanos extranjeros fueron trasladados a la oficina de Migración de Iztapalapa, donde les encerraron en un cuarto durante varias horas sin recibir ningún tipo de información sobre su situación. "Tanto a la gente de la cárcel como de Migración les contamos lo que nos habían hecho los policías y las vejaciones que habíamos sufrido, pero ellos decían que eso no era problema suyo e intentaron ser más amables. Sin embargo, siempre nos mintieron y nos amenazaron con tener que cumplir condenas de hasta un año.

"No nos decían nada, únicamente venían sin cesar abogados que nos decían que igual y nos teníamos que pasar una larga temporada en la cárcel. Por eso llegamos a pensar que inventarían algo contra nosotros y que a lo mejor no saldríamos de la cárcel."

En esta oficina de Migración las ciudadanas españolas recibieron la visita del cónsul español en México, a quien también informaron de las supuestas vejaciones y violaciones a los derechos humanos sufridas en su contra, a lo que les respondía que "se investigaría", pero no les otorgó ninguna asistencia jurídica, limitándose a informar a sus familiares en España, ya que hasta este momento no habían podido realizar ninguna llamada telefónica.

"Hay un momento, como a las cinco de la tarde, en el que nos llevaron del cuarto a un coche. Nosotros preguntamos que adónde íbamos y nos dijeron que a una oficina de Polanco, pero el coche arrancó y rápidamente nos llevó al aeropuerto. Nosotros les explicamos que los policías del operativo en Atenco nos habían robado todo, pero se rieron de nosotras."

Sin la mediación de ningún tipo de asistencia jurídica, Sastres y Valls fueron recluidas en una especie de calabozo del aeropuerto durante varias horas, donde las habrían filmado y amenazado de nuevo. Finalmente fueron subidas a un avión con destino a París: "a las 11 de la noche salió al vuelo, pero siempre nos acompañaron dos policías hasta que llegamos a Barcelona".


LA JORNADA

Al penal de Santiaguito arribaron 300 integrantes de congreso para apoyar la lucha
Nos reunimos para gritar al poder, a los políticos, que no nos vencerán: CNI

HERMANN BELLINGHAUSEN ENVIADO

Integrantes de diversas organizaciones protestan afuera del penal de Santiaguito, para demandar la liberación de los atenquenses detenidos Foto Mario Vázquez de la Torre / Agencia MVT

Almoloya de Juárez, Mex., 7 de mayo. Esta madrugada, a las 2:30 horas, una representación de 300 delegados, participantes en el cuarto Congreso Nacional Indígena (CNI), arribó al plantón instalado a las puertas de penal de Santiaguito La Loma para expresar su apoyo a los detenidos y detenidas de San Salvador Atenco que se encuentran aquí, y demandar su libertad. Con cantos, discursos y rituales, los indígenas calentaron la fría noche en torno a un gran fuego en la zona de acceso. Muchos de los plantonistas velaban. Otros dormían al sereno o en tiendas de campaña. La llegada del convoy los tomó por sorpresa, y cuando se congregaron los delegados, los plantonistas, reconociéndolos, gritaron jubilosos: "Zapata vive, la lucha sigue".

David Carrillo, uno de los casi 100 delegados del pueblo wixárika que acudieron al CNI, tomó un micrófono y habló hacia las rejas del inmueble (¿puede haber algo más indiferente y estólido que una prisión en la noche?): "venimos a que los dejen libres. Tuvimos reunión en donde viven los otomíes. Venimos a echar la mano. Se va a leer una carta. Ojalá los dejen en libertad. Algún día podríamos ser nosotros".

Hablaron representantes de Ucizoni, el CIPO Ricardo Flores Magón y las mujeres istmeñas (mixes y chinantecas) de Oaxaca ("Estamos con ustedes todas las mujeres que vivimos en la cintura del país"). Siguieron los nahuas de Manantlán ("Si no salen, tendremos que bloquear carreteras, cerrar empresas. Estén seguros que los apoya el CNI. Son parte de nuestro corazón"). Un zapoteca señaló: "Sabemos que los encerraron por defender su bosque, su tierra, su agua". Hablaron luego mujeres indígenas de Xochimilco, Guanajuato y Xochistlahuaca (Guerrero), con palabras conmovedoras.

La movilización indígena exigió especialmente la liberación de Magdalena García Durán y Arturo Chávez Sánchez, del pueblo mazahua; Juan Ventura Juan, otomí, y el defensor de derechos humanos Damián Gustavo Camacho Guzmán. Todos ellos, miembros del CNI que se encontraban en Atenco durante el ataque de las policías mexiquense y Federal Preventiva el pasado miércoles.

Un grupo de autoridades wixárika danzó con plumas, "para que las cosas se pongan mejor", y músicos del mismo pueblo bailaron un rato frente al fuego al son de un alegre violín. El grupo indígena se retiró cerca de las cinco de la madrugada.

El purépecha Salvador Campanur había leído ante las rejas de Santiaguito la Declaración de N'Donhuani (nombre otomí de San Pedro Atlapulco, en el Alto Lerma), "Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena", presentada pocas horas antes en la clausura de la cuarta asamblea nacional del CNI.

Atenco, un espejo

Reunidos en la comunidad de N'Donhuani-San Pedro Atlapulco, estado de México, los delegados y delegadas representantes de los pueblos nahua, zapoteca, wixárika, mazahua, amuzgo, cuicateco, kumiai, kikapu, purépecha, tlahuica, chocholteco, chinanteco, ñu saavi, hñahñu, tenek, maya, totonaco, mayo, tlapaneco, coca, trique, tepehua, rarámuri, chol, tzeltal, guachichil-chichimeca, zoque, matlatzinca, mixe y popoluca de 25 estados del país celebraron el cuarto Congreso Nacional Indígena y emitieron las siguientes consideraciones:

"Desde la traición de los tres poderes de la Unión en 2001, cuando el Estado mexicano decidió no reconocer los derechos de los pueblos indios, comprendimos que estábamos solos y que teníamos que ejercer nuestros propios derechos y nuestra autonomía en los hechos. Haciendo eco de los acuerdos tomados en Nurío en el tercer Congreso Nacional Indígena comenzamos la regionalización de la casa de todos.

"No todas las regiones pudieron hacerlo. La guerra de exterminio planteada contra los pueblos y comunidades fragmentó a pueblos y comunidades, y la represión y la cooptación desarticularon muchos espacios. Sin embargo, no nos pudieron exterminar. Nos han golpeado, pero aquí estamos, aquí seguimos. Aquí nos reunimos y nos juntamos las palabras y las historias de muchos para gritarle al poder, a las empresas, a la clase política que no nos van a vencer. Nuestra luz está viva.

"Hoy entendemos que de todos los rincones del país nuestro corazón late, y que desde San Pedro Atlapulco en este cuarto Congreso Nacional Indígena reprobamos con toda nuestra energía y nuestra rabia la represión, el asesinato y el encarcelamiento contra nuestras comunidades y pueblos por el puro y vil interés de quedarse con nuestros recursos, despojarnos de nuestros territorios y convertirnos en obreros asalariados y alejados de nuestras propias comunidades para ser fantasmas sin futuro en las ciudades.

"Por eso San Salvador Atenco es un espejo. Sus problemas son nuestros problemas. También ellos están defendiendo su tierra, también ellos son campesinos, también ellos defienden sus siembras, porque también ellos están empeñados en defender su vida y su derecho, su razón y su destino contra las grandes empresas que quieren acabarnos. Al igual que los compañeros de San Salvador Atenco, en muchas regiones del país los pueblos ejercen ya su autonomía en los hechos."

El CNI, dice el documento, realiza reuniones, talleres, encuentros, "pero también fortalecemos nuestras asambleas, nuestras autoridades agrarias y tradicionales, la lucha en defensa de nuestros maices, la defensa de nuestros bosques y el agua, la lucha contra la certificación de nuestras tierras y los servicios ambientales, ejerciendo una educación cada vez más autónoma. Así lo hacemos en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Yucatán, Puebla, Oaxaca, estado de México, Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Veracruz, Campeche, Quintana Roo, Durango, Nayarit, Baja California, Morelos, Coahuila, Chiapas, Guanajuato, San Luis Potosí y el propio Distrito Federal.

"Así lo hacemos, luchando contra las mineras, las madereras, los acaparadores de la tierra, contra los grandes empresarios acaparadores de alimentos, como la cadena Wal-Mart, contra la privatización de nuestra agua y las leyes estatales que quieren legitimar la contrarreforma de 2001. En la práctica de la autonomía y defensa de nuestros derechos hemos comprendido que los intereses que hoy dominan el mundo globalmente han cooptado al sistema de partidos y a su clase política, imponiéndoles sus agendas y profundizando el despojo de los pueblos.

"Ante el sometimiento del Estado mexicano a los intereses del gran capital, hemos llegado a la conclusión de que no podemos solicitar el reconocimiento de derechos a un Estado que ante nuestros ojos ha perdido toda legitimidad. Hoy aquí le gritamos al Estado que impugnamos toda su corrupción, todo su sistema político de partidos y todas sus legislaciones que no obedecen al interés del pueblo; que cuestionamos todo su modelo de desarrollo, su sistema racista y discriminador, y rechazamos su política de exterminio y represión contra los pueblos, comunidades y personas cuyo único delito es defender la vida."

Por lo tanto, el CNI declaró esta madrugada: "seguiremos ejerciendo nuestra autonomía en los hechos. Ratificamos la Sexta declaración de la selva Lacandona y reivindicamos la otra campaña como un espacio de articulación de las luchas indígenas con los otros sectores que se mantienen en resistencia contra el modelo neoliberal y su política de exterminio. Exigimos la liberación de todos los presos políticos del país, en particular la liberación inmediata de todos los aprehendidos en San Salvador Atenco y la región de Texcoco.

"Exigimos la retirada inmediata de las policías y cuerpos represores del Estado de la región de San Salvador Atenco, pero también de todas las otras regiones del país donde se mantiene el control militar y policiaco para hostigar y amedrentar a todos los pueblos y comunidades que luchan por la defensa de su territorio y sus formas de vida. Repudiamos los asesinatos de los compañeros Javier Cortés, muerto por las policías que reprimieron al pueblo de Atenco; Concepción Gabino, de la comunidad indígena de Cuzalapa, que luchaba por la defensa de la tierra en la región de Manantlán, y Faustino Acevedo, de San Blas Atempa, en el istmo de Tehuantepec, cuando se dirigía a esta comunidad para participar en este congreso.

"Repudiamos la violación de todas las compañeras aprehendidas en San Salvador Atenco por los policías, y la violencia sistemática y fascista que ejerce el Estado contra todas las mujeres que con su trabajo están reivindicando las luchas de resistencia y dignidad a lo largo y ancho del país. Llamamos al fortalecimiento de todas las regiones del CNI y a la celebración frecuente y periódica de reuniones de articulación: reflexión, acción y propuestas.

"Rechazamos todas las leyes con las que el Estado pretende despojarnos, legitimar la entrega del país e imponer controles que restringen la acción de pueblos y comunidades, y le dan manga ancha a las empresas trasnacionales para devastar y apoderarse de la riqueza material y espiritual de nuestros pueblos y de todos los mexicanos.

"Rechazamos los programas de gobierno que aplican las leyes mencionadas y que pretenden dividir a las comunidades. Reforzaremos los mecanismos de comunicación entre las diferentes regiones y comunidades del Congreso Nacional Indígena. Reforzaremos y haremos eficaces los mecanismos de solidaridad y compromiso con las luchas de todas y cada una de las comunidades, organizaciones y pueblos indígenas."Como punto último, impugnamos al Estado mexicano y llamamos a todos los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas y a todos los sectores oprimidos a conformar un frente amplio anticapitalista que impulse un proceso que conduzca hacia una nueva Constitución y otra forma de gobierno que permita el reconocimiento de nuestros derechos y una sociedad justa, libre y democrática."

La declaración concluye con la habitual huella de agua del CNI: "Por la reconstrucción integral de nuestros pueblos, nunca más un México sin nosotros".

Volver a página de inicio
Volver a página de noticias