La Administración Bush y los candidatos presidenciales ignoran el nuevo informe
Un millón de
víctimas civiles: Un genocidio encubierto
David Walsh *
World
Socialist Web Site
(www.wsws.org),
1 de febrero de 2008
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org),
5 de febrero de 2008
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Nadia Hasan
“Como ya sucedió en septiembre [de 2007], los medios de comunicación estadounidenses optaron por ignorar las conclusiones de ORB. Los sitios web del ‘New York Times’, del ‘Washington Post’, del ‘Boston Globe’ y de ‘ABC News’ emitieron una nota de ‘Reuters’ sobre las conclusiones de ORB. ‘Los Angeles Times’,’ Chicago Tribune’, ‘Detroit Free Press’,’ Wall Street Journal’, ‘CNN’ y’ CBS News’ no se refirieron al sondeo; tampoco Barack Obama o Hillary Clinton hicieron ningún comentario sobre la tasa de mortalidad. Obama, en su página web hace mención a iraquíes desplazados, pero no se refiere en lo absoluto a las muertes de civiles.”

Muertos civiles tras un ataque estadounidense en Baquba el 12 de junio de 2006
Justo cuando el gobierno Bush
—prácticamente sin oposición demócrata o de los medios de comunicación
relevantes— afirma su éxito en Iraq y deja clara su intención de
establecer bases permanentes en el país, se ha dado a conocer un nuevo
estudio que subraya la dimensión de los crímenes de guerra
estadounidense en Iraq. La agencia de sondeos británica ORB (Opinion
Research Business) dio a conocer el pasado 28 de enero los
resultados de un estudio que confirma sus hallazgos anteriores
[obtenidos en un estudio de agosto de 2007] de más de un millón de
civiles iraquíes muertos como resultado de la invasión y ocupación
estadounidense. La agencia británica llevó a cabo este trabajo junto a
su socio iraquí, el Independent Institute for Administration and
Civil Society Studies (IIACSS) [1].
En septiembre de 2007, ORB hizo
públicos los resultados de su investigación que calculaban en un millón
doscientas mil [1.200.000] las muertes violentas ocurridas en Iraq desde
marzo de 2003. La agencia comentó que en aquel momento la ocupación
estadounidense de Iraq tenía “[…] Un índice de muertes que actualmente
sobrepasa el genocidio en Rwanda de 1994 (800 mil muertos),” un millón
de heridos y varios millones de iraquíes más expulsados de sus hogares
hacia un exilio tanto interno como fuera del país.
Los medios de comunicación
estadounidenses, como era de esperar, prácticamente no se hicieron eco
del informe a pesar del incuestionable prestigio de ORB, la misma firma
que realizó las encuestas para el Partido Conservador británico y para
la BBC. Los candidatos a la presidencia del Partido Demócrata
también lo ignoraron. Ni la Casa Blanca ni el Pentágono se sintieron
obligados a hacer comentario alguno sobre la investigación.
Aval de estudios
previos
Los resultados de ORB reivindican el
estudio publicado en The Lancet —la revista médica
británica— en octubre de 2006, que en ese entonces estimó el número de
víctimas iraquíes en unas 655.000, aproximadamente. En septiembre [de
2007] Les Roberts, como co-autor del estudio [de la Universidad John
Hopkins de EEUU] publicado en Lancet, escribió un correo
electrónico a MediaLens, en respuesta a la publicación del
estudio de ORB, en el que indicaba que “[…] el estudio se ha realizado
14 meses después, habiéndose producido una escalada en el número de
muertos. Sólo este dato justifica
la mayor parte de la diferencia (entre el
estudio de Lancet de octubre de 2006 y el de
ORB)”. Roberts señaló que
las investigaciones de Lancet y de ORB “parecen ser claramente
afines”.
En el comunicado de prensa del 28 de
enero, ORB explicó que “sondeos adicionales” confirmaron su cálculo
preliminar de más de un millón de muertos iraquíes “[…] Como resultado
del conflicto iniciado en 2003”. La agencia alude a las críticas
previsibles o a las “contestaciones” escépticas a su trabajo previo, que
se basó en sondeos realizados, principalmente, en centros urbanos, y
explicó que “[…] hemos realizado casi 600 entrevistas adicionales en
comunidades rurales. En general, los resultados [de esta última
encuesta] coinciden con los “resultados urbanos” y, con estos [nuevos]
datos, calculamos que el número de muertos habidos entre marzo de 2003 y
agosto de 2007 haya sido probablemente en torno a un millón treinta y
tres mil (1.033.000). Si tenemos en cuenta el margen de error que suele
haber en los datos de las encuestas de este tipo, la franja de variación
se sitúa entre los 946.000 y los 1.120.000 muertos.
Los resultados se
han basado en entrevistas personalizadas realizadas sobre una muestra de
población representativa en el ámbito nacional de 2.414 adultos mayores
de 18 años (con un margen de error del ±1,7%). La pregunta realizada
fue: “¿Cuántos miembros de su familia (entendida como los que viven en
su casa) han muerto debido al conflicto existente en Iraq desde 2003 (es
decir, debido a la violencia y no a causas naturales como pueda ser la
edad)? Por favor, fíjese que me refiero a familiares que estaban
viviendo realmente bajo su techo”.
Promedio de 1,26
muertos por hogar
Alrededor de un 20,2% de quienes
contestaron a la pregunta informaron de al menos una muerte
en su hogar como resultado de la invasión y ocupación
estadounidense. De estos hogares,
el promedio del número de muertos fue de 1,26 personas.
El último censo completo de Iraq
realizado en 1997 daba cuenta de un total de 4.050.597 hogares.
Basándonos en esto, se deduce de los datos que se han producido un total
de 1.033.239 muertos desde marzo de 2003. El equipo de investigadores de
ORB-IIACSS concluyó que más del 40% de los hogares de Bagdad habían
perdido a un miembro de la familia, el porcentaje más alto de todo Iraq.
Entre las personas que han querido declarar su credo religioso,
alrededor de un 50% prefirieron definirse
a sí mismos simplemente como musulmanes. Las familias sunníes fueron
mucho más proclives a manifestar que el conflicto les había
arrebatado a un miembro de su familia (el 33%), mientras que entre las
familias shiíes sólo un 16% informó [de la muerte de un familiar a causa
de la ocupación].
Las
empresas llevaron a cabo 1.824 entrevistas en
zonas urbanas y 590 en los alrededores de núcleos rurales.
La metodología de la encuesta
utilizó un muestreo de probabilidad aleatoria en múltiples
localizaciones que abarcaron 15 de las 18 demarcaciones de Iraq. En
conjunto, se trabajó en 112 lugares distintos de muestreo: 90 lugares
estaban situados en áreas urbanas y 20 en zonas rurales.
Por razones de seguridad no se
llevaron a cabo entrevistas en las provincias de Kerbala y al-Anbar. En
Irbil, las autoridades locales kurdas impidieron que el equipo realizara
el trabajo.
Munqith Daghir,
director de IIACSS, declaró a la revista Research que las fuerzas
de seguridad kurdas pidieron “[…] acompañar a nuestros entrevistadores a
las casas, sólo para estar seguros de que no los perjudicáramos o
presionaríamos. Obviamente esto era sólo una excusa; querían saber lo
que estábamos haciendo y querían vigilar a las personas para descubrir
qué nos contaban”.
La actualización del estudio detectó
que el 40% de las muertes violentas se atribuyeron a heridas la bala, el
21% a atentados con coche bomba, el 8% a bombardeos aéreo, el 4% a la
violencia sectaria y otro 4% a accidentes. La cifra de muertes por
bombardeos aéreos, cerca de 80.000 o más, debe hacer referencia a
víctimas mortales producidas por operaciones estadounidenses o
británicas, ya que sólo sus ejércitos están equipados con aviones de
guerra y helicópteros.
Silencio en los
medios
Como ya sucedió en septiembre [de
2007], los medios de comunicación estadounidenses optaron por ignorar
las conclusiones de ORB. Los sitios web del New York Times, del
Washington Post, del Boston Globe y de ABC News
emitieron una nota de Reuters sobre las conclusiones de ORB.
Los Angeles Times, Chicago
Tribune, Detroit Free Press, Wall Street Journal, CNN
y CBS News no se refirieron al sondeo; tampoco
Barack Obama o Hillary Clinton hicieron ningún comentario sobre la tasa
de mortalidad. Obama, en su página web hace mención a iraquíes
desplazados, pero no se refiere en lo absoluto a las muertes de civiles.
El pasado jueves [31 de enero], en un
discurso en Las Vegas, George W. Bush defendió sin paliativos la
invasión de Iraq e ignoró la oposición pública a sus políticas. Bush
afirmó que: “[…] La decisión de derrocar a Sadam Husein fue la correcta.
El mundo está mejor sin Sadam Husein en el poder, al igual que
el pueblo
iraquí.
Se han producido avances interesantes en Iraq: han hecho
una constitución y la han votado. Imagínense ustedes a una sociedad que
en un corto período de tiempo pasa de una brutal tiranía a poder votar”.
El presidente se jactó de que su decisión de enviar una ‘oleada” de
soldados a Iraq, “[…] Se basó en las consideraciones del personal
militar” y no “[…] En ninguna encuesta de Gallup o de un grupo
desorientado. [La decisión] Se basó en lo que era mejor para el futuro
de Estados Unidos, y por ello, en lugar de retirar las tropas, enviamos
más”.
Bush
explicó que había intentado acatar el deseo popular: “[…] Mucha
gente dice ‘Bien,
¿Y ahora qué,
señor presidente?’.Y
mi respuesta es que hemos llegado muy lejos en este importante
escenario, en esta guerra contra el terrorismo para estar seguros de
triunfar. Por lo tanto, cualquier futura reducción de las tropas se
basará en las opiniones de los mandos militares y en las condiciones
[existentes]. Iraq es importante para nuestra seguridad. Tomaré las
decisiones para lograr el éxito en Iraq. Para las personas, desde luego,
es tentador decir, bien, asegúrese de hacer lo que es políticamente
correcto. Yo no soy así. Eso no es lo que vamos a hacer”.
El pueblo iraquí y miles de
estadounidenses continuarán sufriendo la muerte y devastación hasta que
la clase obrera internacional intervenga y ponga freno a la ocupación
neo-liberal de Iraq.

Notas de IraqSolidaridad:
1.
Nota de la CEOSI: Más de un millón de iraquíes han
muerto desde el inicio de la ocupación