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¿A quién beneficia la violencia sectaria en Iraq? "Pero probablemente sea más certero considerar que los ataques de esta semana hayan sido planificados y llevados a cabo -así como las acciones de represalia contra la comunidad sunní- por tramas de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes. Es muy significativo que estos atentados indiscriminados (no está acreditado que la voladura del autobús en Khadimiya haya sido una acción suicida) y la provocación de la destrucción de la mezquita Askariya de Samarra coincidan con la multiplicación de indicios sobre la implicación de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes del ministerio del Interior con los 'Escuadrones de la muerte'. Estos cuerpos están controlados por las formaciones confesionales chiíes de al-Dawa y del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq, y se afirma que tienen directos vínculos con Irán." Una serie de ataques indiscriminados y sectarios contra la comunidad chií han golpeado esta semana varios barrios de la capital, culminado con la voladura de la mezquita Askariya de la ciudad de Samarra, situada a 100 kilómetros al norte de Bagdad, que, como mil años de antigüedad, alberga el mausoleo del imán al-Hadi y es por ello uno de los más importantes santuarios del Islam chií en Iraq y en la región. La respuesta a esta provocación ha sido el asalto y destrucción de al casi dos centenares de mezquitas sunníes y el asesinato en Bagdad, Basora y Baquba de al menos 130 personas [1], en un clima de confrontación civil que cabe indagar a quién beneficia más. El lunes, 20 una explosión, provocada en un autobús supuestamente por un suicida, causaba la muerte a 12 personas y heridas a varias más en el barrio de mayoría chií de Khadimiya, en la capital. Pocas horas antes, otra bomba había estallado en el centro de la Bagdad ante puestos de venta de comida, matando a cuatro trabajadores en paro. Al día siguiente, martes, un coche-bomba explotaba en el sector de predominio chií de Dora, un barrio situado en la periferia suroeste de la capital. En la explosión murieron 22 personas, resultando heridas otra treintena. Finalmente, el miércoles un grupo de hombres armados y vestidos de policía asaltaba la mezquita Askariya (conocida como la Mezquita Dorada ) de la ciudad de Samarra destruyendo su cúpula dorada. Represalias La Asociación de Ulemas Musulmanes (AUM), la máxima instancia sunní de Iraq, ha condenado esta cadena de ataques contra los chiíes y denunciado el asalto en represalia de 168 mezquitas sunníes, así como el asesinato de 10 imanes y el secuestro de otros 15 de esta rema del Islam. La AUM acusó en un primer momento a los líderes religiosos y políticos chiíes de alentar el enfrentamiento intercomunitario tras el ataque a la mezquita de Samarra, llamamientos particularmente graves en el caso de Muqtadar al-Sáder [2], quien parece aprovechar cualquier ocasión para medrar como líder populista de la comunidad chií frente a otros líderes de la comunidad. Posteriormente, la UAM ha acusado a los nuevos cuerpos de seguridad vinculados a las milicias confesionales chiíes y al Ejercito del Mahdi de al-Sáder de estar perpetrando los ataques contra la comunidad sunní. Ciertamente, algunas de estas agresiones de represalia tiene la clara marca de los Escuadrones de la muerte vinculados a la policía iraquí, como el asesinato de 47 personas en Bagdad cuando regresaban de una manifestación unitaria contra la violencia sectaria, que fueron asesinados a sangre fría tras ser obligados a descender de un autobús. Según informa el periódico al-Zaman el gran ayatolá al-Sistani apareció en la televisión en Nayaf el mismo miércoles junto otros líderes religiosos chiíes llamando a la calma y a la protección de las mezquitas sunníes de la capital y resto del país [3]. La autoría Ningún grupo se ha responsabilizado aún de esta cadena de atentados sectarios contra la comunidad chií de este semana, claramente destinados a favorecer una escalada de enfrentamientos intercomunitarios en Iraq. Podría tratarse sin duda de una provocación de la red de al-Zarqaui, la nebulosa de grupos taqfiristas (anatemizadores) asociada a Al Qaeda. Precisamente, los ataques del lunes y martes se han llevado a cabo en barrios populares de la capital -Khadimiya y Dora- controlados por organizaciones anti-ocupación [4], mientras que el del miércoles en Samarra lo ha sido en una ciudad mixta con fuerte presencia de la resistencia y que no ha podido ser controlada por los estadounidenses -de hecho, las fuerzas de ocupación han levantado un muro en torno a su perímetro [5]. La trama de Al Qaeda en Iraq y la resistencia han rota ya desde hace meses abiertas hostilidades armadas [6], y estas acciones, si han sido llevadas a cabo por la red de al-Zarqaui, podrían querer significar por parte de ésta un desafío al control territorial de una resistencia que se reclama no confesional y que condena las acciones de terrorismo indiscriminado y sectario. Pero probablemente sea más certero considerar que los ataques de esta semana hayan sido planificados y llevados a cabo -así como las acciones de represalia contra la comunidad sunní- por tramas de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes. Es muy significativo que estos atentados indiscriminados (no está acreditado que la voladura del autobús en Khadimiya haya sido una acción suicida) y la provocación de la destrucción de la mezquita Askariya de Samarra coincidan con la multiplicación de indicios sobre la implicación de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes del ministerio del Interior con los Escuadrones de la muerte. Estos cuerpos están controlados por las formaciones confesionales chiíes de al-Dawa y del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq, y se afirma que tienen directos vínculos con Irán [7]. Qué mejor justificación para continuar con su guerra sucia contra la resistencia y la población sunní que estas agresiones directas contra la comunidad chií que sitúan a Iraq al borde la confrontación civil y de la fragmentación sectaria, y, con ello, a los ocupantes estadounidenses y británicos en una situación de extrema precariedad ante quienes hoy hegemonizan las nuevas instituciones del país y tienen sólidas relaciones con Irán.
Notas: 1. Al-Jazeera,
24 de febrero, 2006. |
Loles Oliván: Irán en Iraq, una amenaza a la hegemonía de EEUU International Crisis Group: Los partidos chiíes de Iraq, ¿'agentes' de Irán? Mahan Abedin: Badr, Irán y los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes
![]() Declaración del Frente Patriótico Nacionalista e Islámico sobre operativos de los cuerpos de seguridad iraquíes en Bagdad y su periferia El FPNI hace responsables de estos salvajes crímenes a los ocupantes estadounidenses Bagdad, 14
de febrero, 2006 "Desde el inicio del mes de febrero, las criminales milicias proiraníes del ministerio del Interior, en su condición de fuerzas mercenarias, han asaltado diversos barrios de Bagdad y de sus inmediaciones, procediendo a detener y asesinar a centenares de ciudadanos iraquíes con el fin de aterrorizar al pueblo y limitar las acciones armadas de la resistencia, en continuo incremento." Desde el inicio del mes de febrero, las criminales milicias proiraníes del ministerio del Interior [1], en su condición de fuerzas mercenarias, han asaltado diversos barrios de Bagdad y de sus inmediaciones, procediendo a detener y asesinar a centenares de ciudadanos iraquíes con el fin de aterrorizar al pueblo y limitar las acciones armadas de la resistencia, en continuo incremento. Tales asaltos han contado con el apoyo de tropas estadounidenses y la participación de unidades de la 2ª, 3ª y 4ª Brigadas del ejército [Guardia Nacional] iraquí, formado, entrenado y equipado por los ocupantes. La campaña criminal de estas milicias empezó con el asedio y asalto de los barrios de al-Amiriya, al-Gazaliya y al-Jadra, operativos que culminaron con la detención de centenares de sus vecinos. El 2 de febrero procedieron a cercar el barrio de al-Yijad, siendo arrestados 300 de sus habitantes, además de causar destrozos en propiedades y bienes, y aterrorizar a niños y mujeres. El día 4, estas mismas milicias proiraníes, apoyadas por carros blindados y aviones de las fuerzas de ocupación estadounidenses, asaltaron áreas de [los barrios de la capita de] Dora y Sidiya, causando igualmente notorios destrozos en viviendas y mezquitas. En esa misma jornada, otros contingentes asaltaron el barrio de al-Amil, arrestando a 25 de sus vecinos. En las localidades [cercanas a Bagdad] de Salman Beq y Abu Ghraib también se han producido reiterados asaltos nocturnas desde los días del mes transcurridos, que se han saldado en el caso de la primera localidad con 65 personas detenidas. Finalmente, el día 8 de febrero, fueron asaltadas áreas del barrio de al-Aadamiya, donde fueron detenidos decenas de vecinos. Asimismo, todos los días aparecen decenas de cuerpos de personas asesinadas después de haber sido sometidas a torturas [2]. Los ocupantes, responsables El Frente Patriótico Nacionalista e Islámico (FPNI) hace plenamente responsables de estos salvajes crímenes a los ocupantes estadounidenses, pues son los mercenarios proiraníes por ellos amparados dentro del ministerio del Interior quienes los están cometiendo bajo la planificación de los criminales Adil Abd al-Mahdi al-Muntafiki [dirigente del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq (CSRII) y propuesto ministro del nuevo gobierno iraquí], Bayan Jabr Sulagh [ministro del Interior] y Abd al-Aziz al-Hakim [máximo dirigente del CSRII] y siguiendo las ordenes de al-Saidi, responsable de los servicios secretos iraníes en Bagdad. El FPNI no dejará sin castigo a los que perpetran tan brutales crímenes contra nuestro paciente, perseverante y resistente pueblo. Nuestros heroicos resistentes seguirán golpeando con fuerza a los ocupantes y a sus miserables mercenarios hasta la liberación de la patria. Nuestro pueblo vencerá y los mercenarios no escaparán indemnes. Gloria a los heroicos miembros de la resistencia. Derrota e ignominia para los ocupantes y sus mercenarios. Árabe
Texto original
Notas de IraqSolidaridad: 1. Sobre la
conexión entre las milicias confesionales chiíes
y los nuevos cuerpos de seguridad, y la implicación de
Irán, véase en IraqSolidaridad: Loles
Oliván: Irán en Iraq, una amenaza a la hegemonía
de EEUU
| Tom
Lasseter: Irán gana influencia y poder en Iraq a través
de las milicias - Paul Martin y Maria Cedrell: Militares iraníes
al frente de los centros de tortura en Iraq | International Crisis Group: Los
partidos chiíes de Iraq, ¿'agentes' de Irán? | Mahan
Abedin: Badr, Irán y los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes |
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