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Fin de las violaciones del Derecho a la Asistencia Sanitaria en Iraq, fin de la ocupación: Solidaridad con los trabajadores y trabajadoras sanitarios Traducción del inglés para IraqSolidaridad de Paloma Valverde "Expresamos nuestra solidaridad con los valerosos trabajadores y trabajadores sanitarios iraquíes que intentan cumplir con sus obligaciones en las condiciones más difíciles y dar servicios médicos a una población civil necesitada. Condenamos los ataques perpetrados por las fuerzas de ocupación y nuevos cuerpos de seguridad iraquíes contra las instalaciones médicas, así como el asesinato y acoso del personal sanitario y de los profesores. [...] Enfatizamos que, desde el punto de vista de la defensa de la Sanidad Pública, el fin de la ocupación y la retirada de todas las tropas extranjeras es la primera de las exigencias." Mientras las operaciones militares lideradas por EEUU en Iraq continúan sin disminuir en intensidad [1], la situación sobre el terreno se encuentra en un momento crítico. La infraestructura sanitaria iraquí, médicos y personal hospitalario, son incapaces de hacer frente a la profunda crisis médica y humanitaria. Puesto que ellos mismos son a menudo objeto de acosos y ataques, los médicos y el personal sanitario encuentran casi imposible cumplir con sus obligaciones como trabajadores sanitarios. Nosotros, profesionales sanitarios y activistas de todo el mundo, no podemos permanecer en silencio mientras nuestros colegas en Iraq se enfrentan a tremendas dificultades causadas por la guerra y la ocupación actual de su país. Como trabajadores sanitarios exigimos con urgencia que todas las acciones que pongan en peligro la salud de las personas se detengan de inmediato. Por tanto: 1. Expresamos nuestra solidaridad con los valerosos trabajadores y trabajadores sanitarios iraquíes que intentan cumplir con sus obligaciones en las condiciones más difíciles y dar servicios médicos a una población civil necesitada. 2. Condenamos los ataques perpetrados por las fuerzas de ocupación y nuevos cuerpos de seguridad iraquíes contra las instalaciones médicas, así como el asesinato y acoso del personal sanitario y de los profesores. 3. Apelamos a las autoridades estadounidenses e iraquíes a que respeten las Convenciones de Ginebra y otros instrumentos relevantes de la legislación internacional relativos a la protección del personal médico y de las instalaciones sanitarias. 4. Exigimos a las instituciones y agencias sanitarias y de Derechos Humanos internacionales e iraquíes que lleven a cabo una investigación independiente sobre las violaciones del derecho a la sanidad en Iraq. 5. Enfatizamos que, desde el punto de vista de la defensa de la Sanidad Pública, el fin de la ocupación y la retirada de todas las tropas extranjeras es la primera de las exigencias. Algunos ejemplos concretos sobre violaciones del Derecho a la Asistencia Sanitaria en Iraq A. Ataques y ocupación militar de hospitales y de otras instalaciones médicas La ocupación del Hospital de Faluya el 7 de noviembre de 2004 es el ejemplo más prominente. No solo detuvieron al personal médico y a todos los enfermos, sino que la instalación central interna del centro fue bombardeada, resultando muertos varios pacientes y dos médicos [2]. Durante el transcurso del año 2005, los hospitales de las ciudades de Hadiza, al-Qaim, Tal-Afar y Ramadi fueron ocupados y a veces utilizados como bases [militares] por las fuerzas armadas estadounidenses e iraquíes [de la Guardia Nacional], sin proveer atención sanitaria alternativa para la gente de esas ciudades. En la ofensiva militar de agosto de 2005 contra al-Qaim se corto el suministro eléctrico en el Hospital General de al-Qaim. Los médicos no pudieron desplazarse dentro de la zona debido a la operación militar en marcha. El director del Hospital fue obligado a cerrar temporalmente las instalaciones debido a las condiciones de inseguridad en la zona [3]. Nuevamente el 4 de octubre
de 2005, las fuerzas militares estadounidenses e iraquíes
lanzaron un ataque sobre Hadiza devastando sus instalaciones
sanitarias. El principal hospital ya había sido gravemente
dañado en un ataque militar anterior en mayo, que quemó
el almacén médico del hospital por completo. Las
fuerzas estadounidenses e iraquíes tomaron el hospital
durante siete días [4]. Todos estos hechos constituyen violaciones del artículo 18 de la Cuarta Convención de Ginebra, que señala:
B. Acoso, detención y maltrato de los trabajadores sanitarios El 9 de noviembre de 2004, 20 médicos fueron asesinados por un bombardeo aéreo estadounidense contra una clínica pública en el centro de Faluya [6]. El 19 de julio de 2005 más de 30 médicos del Hospital al-Yarmuk de Bagdad fueron a la huelga exigiendo poder tratar a los enfermos libremente sin las continuas amenazas de los soldados iraquíes. La huelga fue motivada por un suceso en el que soldados iraquíes asaltaron la zona de mujeres del hospital. Cuando un médico joven les recriminó, los soldados les maltrataron y le amenazaron. El 26 de julio de 2005, miembros de la Guardia Nacional iraquí destruyeron la unidad de cuidados intensivos del Hospital de la Ciudad Sanitaria de Bagdad y amenazaron al personal médico después de que uno de sus compañeros muriera a pesar a la atención médica que recibió. El 10 de agosto de 2005 un grupo de hombres armados no identificados tendieron una emboscada a un grupo de médicos cuando se dirigían desde Kerbala para prestar ayuda en los hospitales del oeste de Bagdad, asesinando a 10 de ellos. Entre las víctimas se encontraba el Dr. Youssef Alewi y dos de sus ayudantes del Departamento de Sanidad de la mencionada ciudad [7]. El 5 de octubre de 2005 las
fuerzas estadounidenses detuvieron a dos médicos en el
hospital más importante de Hadiza. El Dr. Walid al-Obeidi,
director del Hospital General y el Dr. Jamil Abdul Jabar, el
único cirujano de la zona de Hadiza, [ambos] estuvieron
retenidos durante dos semanas, maltratados y golpeados [8].
Todos estos hechos constituyen violaciones del artículo 20 de la Cuarta Convención de Ginebra que señala que "[l]as personas habitual o puntualmente implicadas en el funcionamiento y administración de hospitales civiles, incluido el personal encargado de la recogida, traslado y transporte y cuidado de heridos y enfermos civiles, los casos de enfermos crónicos y maternidad, deben ser respetados y protegidos"; del artículo 55, que indica que "[a]l personal sanitario de todas las categorías se le ha de permitir cumplir con sus obligaciones"; y de otros principios relevantes e instrumentos de las leyes de Derechos Humanos y humanitarias. C. Imposibilidad de prestar servicios sanitarios y recursos adecuados a pesar del incremento de pacientes En la zona de Bagdad, de 11 hospitales supervisados a finales de 2004 ocho de ellos tenían necesidad perentoria de un equipo de rayos X, ventiladores y ambulancias y todos ellos eran abastecidos solo esporádicamente de medicinas y material de laboratorio [10]. A mediados de octubre de 2005, dos días de ataques aéreos estadounidenses contra Ramadi causaron un gran número de muertes entre la población civil. "Hemos recibido los cuerpos de 38 personas en nuestro hospital y entre ellos había cuatro niños y cinco mujeres", declaró el doctor Ahmed al-Kubaysi, un experimentado doctor del hospital de Ramadi, quien añadió que su hospital también había atendido a 42 personas heridas. El Dr. Al-Kubaysi dijo que se les habían agotado los calmantes pero siguieron llegando más heridos [11]. La UNAMI informa que durante los meses de septiembre y octubre de 2005, según las cifras dadas a conocer por las propias fuerzas multinacionales y ONG, más de 10.000 familias han sido desplazadas debido a las actuales operaciones militares en las provincias de al-Anbar y Nínive. El acceso a los servicios básicos de las personas desplazadas ha sido gravemente entorpecido [12]. Miles de familias de refugiados que huyeron de al-Qaim llegaron a pequeños pueblos y ciudades donde no había instalaciones médicas y había escasez de personal sanitario [13]. La ofensiva contra Hadiza de octubre de 2005, pilló por sorpresa al Creciente Rojo Iraquí en un momento en el que la mayor parte de sus recursos estaban desplegados intentando ayudar a los civiles heridos y desplazados por las operaciones militares estadounidenses contra al-Qaim y Tal Afar. "Estamos colapsados y no sabemos por donde empezar o terminar", manifestó el portavoz del Creciente Rojo Iraquí, Ferdous al-Abadi [14]. Todo estos hechos constituyen violaciones de los artículos 55 y 56 de la Cuarta Convención de Ginebra: " El poder ocupante, por todos los medios disponibles tiene la obligación de asegurar alimento y medicinas a la población [...] y asegurar y mantener, con la cooperación de las autoridades nacionales y locales, los establecimientos médicos y hospitalarios y servicios, la Sanidad Pública y la salubridad en los territorios ocupados"; así como violaciones de otros principios relevantes e instrumentos de la legislación relativa a Derechos Humanos y leyes humanitarias. El secuestro y el asesinato de personal sanitario y académicos Desde la invasión de Iraq, al igual que otros sectores académicos [15], el cuerpo médico ha sido golpeado por decenas de asesinatos, lo cual, unido, a la extensión del secuestro y la extorsión ha determinado que hasta 3.000 médicos hayan abandonado Iraq desde el inicio de la invasión [16]. Así, algunos de los especialistas más cualificados del país han sido secuestrados y liberados a cambio de un rescate de entre 1.000 y 10.000 dólares. "El secuestro de médicos ha aumentados, obligando a los mejores médicos a abandonar Iraq e instalarse en países vecinos para protegerse a sí mismos", ha reconocido May Yasín, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos del ministerio iraquí de Sanidad, en mayo de 2004 [17]. Los hospitales iraquíes están pasando por momentos muy duros intentando hacer frente a la falta de profesionales cualificados, que emigran a otros países debido a la dramática situación en Iraq. "La [falta de] seguridad está causando que muchos médicos se marchen, como es el caso de los secuestros de médicos", ha manifestado el Dr. Wijdi Jalal, director ejecutivo del Hospital Universitario de Bagdad. Waal Juburi, un estudiante de farmacología de la Universidad de Bagdad afirma: "Todo el mundo se pregunta a sí mismo si se irá o se quedará. Simplemente vivimos el día a día. Todos queremos salir de aquí porque la situación es terrible" [18]. Iniciativas concretas relativas a la violación del Derecho a la Asistencia Sanitaria en Iraq En noviembre de 2004 la Asociación
estadounidense de Abogados Humanitarios (AHL, en sus siglas en
inglés) presentaron una petición a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la Organización
de Estados Americanos (OEA) en nombre de los "[...] innumerables
enfermos sin nombre y personal sanitario, tanto vivos y muertos
del Hospital General de Faluya y en una clínica de traumatología,
contra Estados Unidos". La Comisión tiene autoridad
para investigar las violaciones de los Derechos Humanos cometidas
por un estado miembro de la OEA y para buscar remedios para las
víctimas [19]. Fin a las violaciones del derecho a la sanidad en Iraq, primeros firmantes (selección): - Bert De Belder, organización
Ayuda Médica para el Tercer Mundo, Bélgica. Este documento puede ser suscrito, indicando nombre, ocupación u organización y país, en el e-Mail: info@brusselstribunal.org; indicando en 'Asunto': Health Statement
Notas: 1. El último
operativo, denominada operación "Cortina de Acero",
iniciado el 5 de noviembre y en el que intervienen fuerzas estadounidenses
del Cuerpo de Marines y tres unidades de la Guardia Nacional
iraquí de nuevo contra al-Qaim y localidades vecinas situadas
en las cercanías de la fronteras con Siria, continúa
en estos momentos. Véase en IraqSolidaridad: Ataques
masivos y fuertes combates en al-Qaim, Husayba y Karabila |
English Documento original Ataques masivos y fuertes combates en al-Qaim, Husayba y Karabila Sabah Ali: 'Hospital de al-Qaim: Una tragedia casi imposible de describir' Dahr Jamail: Informe "Los hospitales iraquíes se desmoronan bajo la ocupación
![]() 12 de noviembre, 2005 IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 24 de noviembre, 2005 Traducción del inglés para IraqSolidaridad de Paloma Valverde "Ziegler ha indicado que impedir el acceso a los alimentos y al agua en Iraq es '[...] una clara violación del Derecho Internacional'. El Ejército estadounidense ha negado las acusaciones, pero el relator de NNUU afirma que las pruebas de los hechos le llegan por varias fuentes, incluidas ONG. Ziegler indica que las fuerzas de ocupación y del Ejército iraquí utilizan la estrategia militar de cortar los suministros de agua y comida a las ciudades en las que son atacadas por la resistencia: el objetivo es animar a los civiles a que huyan antes del ataque." Jean Ziegler, relator especial de Naciones Unidas [NNUU] sobre el Derecho a la Alimentación, provocaba recientemente un escándalo al acusar a las fuerzas estadounidenses y británicas de utilizar el acceso la comida y el agua como armas de guerra en ciudades sitiadas en Iraq [1]. En declaraciones a Inter Press Services (IPS), Ziegler ha manifestado que el borrador de resolución presentado en respuesta a su crítico Informe presentado ante la Asamblea General de NNUU es una "buena señal" para lograr finalmente que los Estados miembros de NNUU condenen esta práctica La resolución estipula que "[...] los alimentos no se pueden utilizar como un instrumento de presión política o económica", reafirmando "[...] la importancia de la cooperación internacional y la solidaridad, así como la necesidad de abstenerse de [tomar] medidas unilaterales que no están en consonancia con la legislación internacional y con la Carta de NNUU y que pongan en peligro la seguridad alimentaria". Mientras Ziegler afirma que "[...] el borrador de resolución es muy positivo para mi trabajo", añade que "[...] es demasiado prematuro decir si los Estados miembros condenarán la estrategia de las fuerzas de la coalición [en Iraq], puesto que la resolución aún tiene que ser aprobada". Violación del Derecho Internacional Ziegler presentó su informe a la Asamblea General en octubre pasado. Ziegler manifestó a IPS que "[...] el informe fue muy bien recibido" y que "[...] tras mi presentación, 14 Estados miembros intervinieron para darme la enhorabuena por mi trabajo en general y por mi informe en particular". "Solo EEUU y Reino Unido intervinieron para oponerse a mi postura sobre la violación del derecho al acceso agua y a la comida en Iraq", afirmó Ziegler. "EEUU y el Reino Unidos argumentaron que sus fuerzas en Iraq están cuidando de las necesidades de la población civil iraquí, que incluye su acceso a los alimentos y al agua. Pero los otros Estados no les siguieron: muchos apoyaron mi trabajo y otros se mantuvieron en silencio", añadió el relator. Ziegler ha indicado que impedir el acceso a los alimentos y al agua en Iraq es "[...] una clara violación del Derecho Internacional". El Ejército estadounidense ha negado las acusaciones, pero el relator de NNUU afirma que las pruebas de los hechos le llegan por varias fuentes, incluidas ONG. Ziegler indica que las fuerzas de ocupación y del Ejército iraquí utilizan la estrategia militar de cortar los suministros de agua y comida a las ciudades en las que son atacadas por la resistencia: el objetivo es animar a los civiles a que huyan antes del ataque. Ziegler fue nombrado por la Comisión de Derechos Humanos de NNUU como relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación en septiembre de 2000. Su trabajo consiste en asegurar que los gobiernos están cumpliendo con sus obligaciones de respectar, proteger y cumplir con tal obligación en todo el mundo. El enviado especial emite un informe anual a la Asamblea General en octubre y, anteriormente, en abril, otro ante la Comisión de Derechos Humanos [2]. Durante su reciente presentación a la Asamblea general, Ziegler dijo que mientras resulta evidente que "[...] la estrategia de restringir el acceso al agua y la comida podría ser vista como una estrategia militar efectiva, está prohibida por la legislación internacional sobre Derechos Humanos y por las leyes humanitarias", tales como la Convención de Ginebra. Dos protocolos de 1997 adicionales a las Convenciones de Ginebra de 1940, establecen normas de conducta en conflictos armados, prohíben la restricción de alimentos o agua como armas de guerra. También prohíben la destrucción de reservas de comida o el corte de las vías de suministro de comida. En una conferencia de prensa tras la presentación de su Informe, Ziegler dijo que esta estrategia en Iraq "[...] tiene que acabar", argumentando que "[...] la mayoría de la gente no abandona las ciudades porque tienen miedo de dejar sus propiedades y [como resultado de ello] la gente está muriendo de diarrea, agua contaminada y falta de alimento". Esta estrategia ha sido utilizada en Faluya, Nayaf, Samarra y en septiembre en la ciudad de Tal Afar, donde las fuerzas iraquíes y de la coalición [de ocupación] restringieron el suministro de alimentos para animar a los residentes a huir y reubicarlos en tiendas de campaña fuera de la ciudad. [...] English Texto original Notas de IraqSolidaridad: 1. Véase:
www.righttofood.org/index.htm |
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