por karbunco el 08 Nov 2009, 11:24
El ser humano es un animal frugívoro, es decir, está "diseñado anatómicamente" para comer fundamentalmente los frutos de los vegetales. El sistema digestivo humano no digiere nada bien las fibras vegetales, por lo que no somos rumiantes y no podríamos alimentarnos de hierva como sí lo hace una vaca. Tampoco nuestro sistema digestivo está preparado para comer carne, ni pescado... para poder comerlos necesitamos predigerirlos, por eso los cocinamos. El gran éxito evolutivo de la especie humana fue adaptar la naturaleza a su necesidad, el capitalismo lo que hace es adaptar la naturaleza para el sobreconsumo y opulencia de los que controlan los recursos o pueden pagar a los que se han apoderado ( propiedad privada ) de esos recursos.
Actualmente se siembran cantidades inmensas de proteínas vegetales para el engorde de animales destinados a sobreabastecer los mercados del primer mundo dónde hay un sobre consumo de proteínas de origen animales. El sobreabastecimiento es tan marcado que incluso los escedentes de las cadenas de distribución terminan en los vertederos. Esto es una obscenidad del sistema del modelo de consumo capitalista. Se esquilman ecosistemas y su biodiversidad es eliminada para producir leguminosas comestibles que no consumirán las poblaciones hambrientas sino para animales enfermos, desnaturalizados, cosificados, hormonados y medicados para producir más carne en menor tiempo, que llene las estanterías de bandejitas de poliuretano en todos y cada uno de los macrocentros comerciales de las ciudades de occidente.
Si tan sólo un veinte por ciento de la producción de proteína vegetal que se cultiva en el mundo se destinara a alimentar a la población mundial se erradicaría el hambre en el mundo. Al tiempo, no habría necesidad de grandes extensiones de monocultivos altamente productivos, por lo que se evitaría la perdida de biodiversidad asociada a la producción intensiva de cereales para el engorde.
El sobreconsumo de alimentos de orgien animal provoca enfermedades en las poblaciones tales como determinados canceres del aparato digestivo o enfermedades consecuencia de elevados niveles de colesterol, triglicéridos, obesidad, ect... Todo ello sin contar las enfermedades relacionadas con los fármacos utilizados en el engorde y/o niveles elevados de toxinas en las fibras musculosas y nerviosas de los animales que son sacrificados en situaciones de elevado estrés.
Una solución válida para el conjunto de la población mundial no puede darse dentro del marco de la producción capitalista. Sólo podrían plantearse soluciones locales o individuales que sólo beneficiarían a las personas que, por su nivel de conocimientos y su poder adquisitivo, puedan controlar el origen y la calidad de los nutrientes que consumen. Dentro del capitalismo no hay una solución global a este modelo, porque va en contra de los intereses de una industria que genera enormes plusvalías no ya a la industria agroalimentaria, sino a la todo poderosa industria química.
Hay soluciones locales, incluso regionales y están en marcha en multitud de comarcas. IU debería de fomentarlas y apoyarlas de manera clara y directa. Se trata de favorecer los mercados locales, pequeñas y medianas explotaciones no intensivas, cultivadas con variedades locales y de temporada, creando diversiadad en contraposición con el monocultivo de explotación intensiva, recuperando métodos de cultivo tradicionales y de producción ecológica y/o integrada en el ecosistema ( permacultura ). Fomentando y beneficiando fiscalmente la creación de mercados locales, comarcales o regionales, que al tiempo que reactivan las economías locales, emancipan a los productores de las exigencias de los grandes distribuidores que les marcan los precios de venta de sus productos y los métodos de producción. Incluso implantando monedas de uso local o comarcal para comprar productos producidos cerca de los puntos de consumo.
También está el tema de la información. Explicar a la población como funciona el modelo de producción capitalista de alimentos y que alternativas hay para evitar participar, en la medida de lo posible, de ello en nuestro entorno más inmediato. Explicar que sólo con un modelo de producción integrado y localizado es posible erradicar el hambre en el mundo y que ese modelo sólo puede ser implementado por un modelo económico socialista dónde el interés social está por encima del lucro privado y dónde los recursos son gestionados de manera democrática por el conjunto de la ciudadanía.
Bueno, lo dejo aquí... podemos concretar el debate sobre el punto que queráis.
Por cierto, la producción cárnica industrial ( también la agroindustria ) han extinguido un número incalculable de especies animales y vegetales, puesto que la industria se queda con " los estándares" es decir, las variedades más productivas para su negocio, el resto de variedades menos productivas... están desapareciendo, se extinguen. Eso sin contar como se elimina la biodiversidad de las zonas salvajes destinadas para producción intensiva de pastos o granjas.
