Contra la Directiva de las 65 horas
Frente al intento de prolongar la jornada, hay que ir en el sentido contrario: Es necesario el reparto del trabajo, como se demostró en tantos años de lucha obrera. Las 35 horas y no alargar la edad de jubilación sino reducirla, no verse obligado a horas extras por salarios miserables, es la solución digna.