
La nueva ley de seguridad del gobierno Berlusconi que penaliza la inmigración irregular ya ha entrado en vigor. Las primeras detenciones de inmigrantes en situación irregular ya se han producido. La ley no solo criminaliza la inmigración irregular, sino que también prevé fuertes sanciones y penas de cárcel de hasta tres años contra los italianos que alquilen viviendas a personas en situación irregular.
Pero la otra parte de esta ley es la que instituye las patrullas ciudadanas.
Los alcaldes podrán contar con “la colaboración de grupos de voluntarios” para vigilar la seguridad de las calles de sus ciudades.
El ministro del Interior, Roberto Maroni, de la ultraderechista Liga del Norte defendió la iniciativa frente a la resistencia de muchos ediles, sobre todo del centro y sur de Italia.
En el norte de Italia, donde este Partido xenófobo tiene una importante representatividad, muchos de sus alcaldes se han declarado a favor de las patrullas.
Las asociaciones de voluntarios de las rondas no podrán pertenecer a ningún partido político y las patrullas no podrán estar formadas por más de tres personas, que deberán ir sin armas. La edad mínima para integrarlas es de 18 años, aunque al menos uno los vigilantes tendrá que ser mayor de 25. Los voluntarios no podrán tener antecedentes penales y deberán presentar un certificado de aptitud psicológica emitido por un médico de la Seguridad Social.
A pesar de tanto requisito, las imágenes de los telediarios del sábado 9 de agosto desmentían el “apartidismo“ de los miembros de dichas patrullas. Es de sobra conocida la afición de esta “gente de orden”, esa que se declara “apolílitica”, por participar activamente de estas “tareas ciudadanas”.
Italia no es una particularidad, es el país donde más ha avanzado la podredumbre del capitalismo que también al Estado español afecta. Por eso debemos estar alerta y no bajar la guardia.
El de la fotografia es el xenofobo Ministro de Interior, Roberto Maroni