
El Reino Unido ya cuenta con un sistema de puntos para aceptar inmigración y otorgar permisos de trabajo y residencia, aplicable a las personas de fuera de la UE. Ahora se dispone a instaurar también un sistema similar para otorgar la ciudadanía británica que afectará a las 160.000 personas, también las procedentes del resto de la UE, que cada año solicitan la nacionalidad.
La Secretaría del Interior dijo que los planes para la nueva propuesta del "Examen Basado en Puntos para la Ciudadanía" recompensará a los inmigrantes por mejorar sus habilidades y conseguir un nivel de idioma superior al que se exige actualmente para ingresar a Gran Bretaña.
Los potenciales inmigrantes también podrían acelerar su inscripción si se anotan en un partido político, sindicato o realizan trabajo voluntario.
El esquema también prevé una reducción de puntos y la retención del pasaporte británico a aquellos que violen la ley, "demostrando una conducta antipatriótica" o actuando de forma anti social.
El ministro de Frontera e Inmigración Phil Woolas dijo que los planes se crearon en base a las reformas al sistema de inmigración que obtuvieron aprobación parlamentaria el mes pasado y agregó que para complementar esto, hemos dejado en claro que las personas deben ganarse el derecho de quedarse en el Reino Unido permanentemente trabajando duro, obedeciendo la ley y hablando inglés". "Ser británico es un privilegio, estas propuestas rompen el vínculo entre venir a trabajar aquí temporalmente y obtener el derecho a la ciudadanía", dijo.
Este nuevo plan de medidas de prueba para obtener la ciudadanía podría ser introducido en el 2011. Los potenciales inmigrantes ya deben someterse a un sistema de puntos para entrar al Reino Unido basado en el modelo australiano.
El endurecimiento de las medidas implica que los extranjeros podrían tener que esperar hasta 10 años, en vez de los actuales cinco, para ser candidatos a obtener un pasaporte británico.
Hasta ahora, la nacionalidad se adquiría casi de forma automática después de trabajar cinco años en el país, siempre y cuando los aspirantes hubieran pagado sus impuestos, obedecido la ley y aprendido el idioma.
Decálogo gubernamental para conseguir la ciudadanía británica
Además de buen conocimiento del inglés y de la historia del país, el inmigrante hará bien en prestar ayuda a algún partido político en las campañas electorales.
Será esencial trabajar gratis en labores de voluntariado y evitar cualquier conducta que pueda provocar malestar entre los vecinos. Tener buenos ingresos económicos acelerará el proceso.
Los inmigrantes que quieran nacionalizarse deberán alcanzar en primer lugar el estadio de “ciudadanía de prueba”, algo que lograrán si suman 20 puntos. En el caso de un trabajador, el hecho de reunir las condiciones de inmigración supone ya 10 puntos, a los que se añadirán otros 10 si pasa el examen de inglés y de ciudadanía (preguntas sobre historia y modo de vida británicos).
Por puntos
A partir de ahí, está por concretar la escala y el número total de puntos requeridos para lograr el pasaporte. Un baremo será el salario que se percibe (por ejemplo, 5 puntos para el que gane hasta 35.000 libras, 10 puntos si el sueldo es hasta 50.000 libras, y 15 puntos si está por encima de esa cifra). También contará la formación (licenciados, 5; con un master, 10; con doctorado, 15), que se trabaje en un sector con falta de mano de obra (otros posibles 5 puntos) y que se resida en un lugar con necesidad de trabajadores (5).
En el caso de familiares del trabajador, el matrimonio garantiza 20 puntos iniciales de la “ciudadanía de prueba”, pero además habrá que aprobar el examen de conocimientos (10 puntos). Los solicitantes de asilo tendrán 20 puntos cuando se les reconozca ese estatus, y luego deberán pasar el examen de ciudadanía (10 puntos).
La comisión de graves delitos puede motivar la inmediata expulsión del país, mientras que la conducta antisocial puede retrasar la consecución del pasaporte.
El secretario de Estado de Inmigración, Phil Woolas, sugirió que los solicitantes podrían perder puntos por implicarse en actividades en realidad legales, como participar en manifestaciones controvertidas.
Y como alguien decía: “El inmigrante que quiera ganar la ciudadanía británica, mejor que se abstenga de participar en manifestaciones controvertidas -contra la guerra de Afganistán, por ejemplo-, porque a pesar de ser algo legal le puede quitar puntos en el largo proceso de nacionalización”.